La esclavitud femenina

La esclavitud femenina (también traducido en ocasiones como El sometimiento de la mujer)  es un libro escrito por el filósofo inglés John Stuart Mill. Recientemente en La Crisis de la Historia se publicó la entrada El feminismo durante el siglo XIX. Para completar esa entrada se ha considerado oportuno el comentario de este libro de Stuart Mill, debido a que es uno de los primeros tratados de la historia del pensamiento que aborda la igualdad entre los sexos desde múltiples perspectivas. Hay que tener en cuenta su impacto social, ya que fue escrito en plena Inglaterra victoriana, época de conservadurismo en Inglaterra, a pesar de ciertos avances sociales que se produjeron.

Por si es de interés la lectura para alguien, se recomiendan aquellos cuya introducción está escrita por Emilia Pardo Bazán, ya que permite así ver la visión de una escritora española respecto la obra escrita por Stuart Mill.

El autor de la obra. John Stuart Mill.

John Stuart Mill (1806, Londres – Aviñón, 1873) fue un filosofo, político y economista inglés durante el siglo XIX. Fue representante de la escuela económica clásica y del utilitarismo, aunque con influencias del positivismo, romanticismo y socialismo.

John Stuart Mill fue desde pequeño un intelectual precoz. A edad joven conocía las lenguas clásicas y estudió a diversos autores griegos y latinos. Pero la estricta educación que sufrió desde pequeño por su padre James Mill y el cansancio intelectual que tenía le llevó a tener una crisis moral entre los años 1826 y 1828, según relata su propia autobiografía. La depresión que sufrió le llevó a la poesía y a abrirle paso a una compresión más cualitativa de la realidad. Su utilitarismo se hizo más amplio que el de Bentham y el de su propio padre, recibiendo influencias de otras corrientes de pensamiento.

Sus primeros escritos aparecieron publicados en las páginas de los diarios “The Traveller” y “The Morning Chronicle” a inicio de la década de 1820, ocupándose fundamentalmente de la defensa de la libertad de expresión. Aunque no fue universitario, Mill cultivó casi todas las ramas de la filosofía, desde la lógica hasta la ética o la teoría política. Llegó a ser elegido Miembro Honorario Extranjero de la Academia de las Artes y de las Ciencias de EEUU en el año 1856. Entre los años 1865 y 1868 sirvió como rector de la Universidad de St Andrews. Durante ese periodo fue miembro del Parlamento de Inglaterra por parte del Partido Liberal, elegido como representante de la ciudad de Westminster. En el año 1866 fue el primer miembro del Parlamento a reclamar el derecho de voto de la mujer, lo que provocó un amplio debate que influyó en décadas posteriores.

En cuanto a su vida personal, de relevancia para su obra, en 1830 se enamoró de Harriet Taylor, mujer casada con un amigo suyo. Ambos tuvieron una relación intelectual hasta que Harriet se quedó viuda, por lo que Stuart Mill y ella se casaron en el año 1851. Mill consideró a Harriet su fuente de inspiración y de ella surgirá parte de la reflexión socialista de Mill. Cuando ella murió en 1858 la hizo enterrar en Aviñón y Stuart Mill se trasladó allí para poder  vivir cerca del cementerio donde estaba enterrada. Murió en esa misma ciudad en el año 1873 y fue enterrado junto a su difunta esposa.

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Figura 1. Stuart Mill y Helen Taylor, hija de Harriet Taylor. Fuente: Wikimedia Commons

Sus principales obras son Un sistema de lógica (1843), Principios de Economía política (1848), Sobre la libertad (1859), Consideraciones sobre el gobierno representativo (1860), El utilitarismo (1863), La esclavitud femenina (1869) y Autobiografía (1873).

Resumen de la esclavitud femenina

Características generales del libro

El libro de John Stuart Mill es un ensayo político y social que versa sobre los derechos de la mujer en la sociedad en la que vivía. La idea general del libro es razonar el porque las mujeres deben disponer de los mismos derechos que el hombre, acorde con el pensamiento liberal predominante en la Inglaterra del siglo XIX. Para contar esos razonamientos, la obra se estructura en treinta y seis capítulos, sin tener un nombre de capítulo aunque contando con unas breves frases que resumen los conceptos principales. La estructura de cada capítulo es similar, siguiendo un guión de razonamiento de defensa de derechos de las mujeres en base a hechos históricos, pautas sociales, cuestiones económicas u otras que el autor menciona.

Resumen del libro

En los primeros capítulos, Stuart Mill empieza a hablar de la situación actual de la mujer, que la compara con la esclavitud. Según Stuart Mill, el propósito de su libro es explicar las razones para la igualdad entre el hombre y la mujer, a pesar de las dificultades que encontrará por la cultura de la sociedad. Por ello, recomienda a los lectores encomendarse a la razón, abandonando reglas o creencias que no le permitan el análisis crítico de los hechos. Según Mill, en el pensamiento de la Inglaterra del siglo XIX predomina la libertad del individuo, aunque la mujer nace esclava solamente por su condición de nacimiento. Esa anacronía se debe erradicar para que la sociedad permanezca totalmente libre.

Después de estos capítulos introductorios, Stuart Mill procede a realizar una serie de argumentaciones en los que explica los beneficios de la abolición de esa esclavitud de la mujer. La igualdad de la mujer permitiría que ésta aportara sus ideas en la sociedad, ya que actualmente no han tenido ocasión de realizarlas salvo contadas excepciones. Según Stuart Mill, el matrimonio (entiéndase durante el siglo XIX) es la única institución en la que persisten los métodos opresivos ya que la mujer está supeditada al esposo. Según la ley, la mujer casada tiene menos derechos legales que una mujer esclava, por lo que la libertad mejoraría la situación social de la mujer.

La familia se puede llegar a convertir en una escuela de egoísmo y arrogancia, todo por conceder poderes ilimitados al hombre. Ello también puede llegar a perjudicar a la mujer, ya que puede realizar acciones para luchar contra la tiranía, haciendo desgraciada la vida de un hombre, sobretodo de los más bondadosos. Así la injusticia produce y engendra la injusticia. Por tanto, la solución debe pasar por crear una asociación voluntaria entre dos personas libres, que actualmente (entiéndase en la sociedad de Stuart Mill) la mujer no tiene.

Stuart Mill propone además realizar una división de derechos y deberes entre las dos partes del matrimonio, con lo que cada uno tendrá unas funciones específicas, siendo las de mayor importancia decididas conjuntamente. Con el sentimiento de la igualdad entre las dos personas y la división de funciones, el poder despótico del hombre se eliminaría y el sometimiento de la mujer desaparecería.

La nueva moral surgida, según Mill, deberá ser la que defienda los derechos de todos los ciudadanos, empezando por el matrimonio y las bases de la familia. Esta idea de igualdad y nueva moral deberá ir acompañada de una mejora de las leyes y un espíritu filosófico y crítico con las costumbres. Entre ellas está el cristianismo, que según algunos impone a la mujer el deber de la obediencia al hombre, pero que para el autor es una religión que propone la igualdad de las personas. Una de las leyes que mejorarían la situación de la mujer sería la admisión de la mujer casada al trabajo fuera de su ámbito laboral, siempre por sus aptitudes y no por imposición.

De igual modo, las mujeres deben tomar parte de la elección de sus representantes políticos, ya que según Mill, las mujeres son aptas para esa elección. Según Mill, las mujeres también deberían optar a funciones públicas. Se ha demostrado la capacidad de muchas reinas para ejercer bien el gobierno debido a su propio talento. Si han existido reinas y regentes gobernantes, no ver razón para que otras mujeres puedan gobernar. Además, un creciente acceso de la mujer a la cultura, la ciencia y la educación ayudará a mejorar las aptitudes de las mujeres.

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Figura 2. Emmeline Pankhrust reivindicando el voto femenino. 1913. Fuente: Wikimedia Commons

Posteriormente, Mill expone en diversos capítulos las distintas aptitudes de las mujeres y de las diferencias entre hombres y mujeres. Enumera distintas diferencias, pero el autor remarca que estas diferencias pueden estar condicionadas por la educación y por la situación de sometimiento de la mujer. Por lo tanto, faltará la libertad de la mujer y años de experiencia para poder saber si estas diferencias son reales o son artificiales. Los años de experiencia influirán para que la mujer adquiera una mayor originalidad en los campos a que se dedique, por ejemplo en la literatura o en el arte.

A continuación, Mill expone una serie de beneficios globales que llevará la sociedad la libertad de la mujer.

  • En primer lugar, el autor incide en que la simple obtención de una justicia ética y moral, ya es suficiente para una sociedad que se considera ilustrada. Se acabaría con todo reducto del feudalismo existente entre el hombre y la mujer y se incidiría en la ley que protege al más débil del más fuerte.
  • En segundo lugar, habría una mayor aportación intelectual a la sociedad al sumar las facultades intelectuales y la influencia social de la mujer. Esta influencia de la mujer se observó en los ideales caballerescos de la Edad Media, que después disminuyeron en la vida moderna, por lo que la influencia de la mujer debe ser necesaria. La mujer fomenta la humanidad y la ternura, ataca la austeridad y el cumplimiento del deber, por lo que puede influir para evitar la guerra y las disputas.
  • En tercer lugar, existiría un beneficio de la influencia familiar. Se fortificaría la igualdad dentro del matrimonio y la influencia sobre los hijos, que verían la igualdad y libertad ya desde su niñez. En cuanto al matrimonio, una libertad plena engendraría un enriquecimiento de ambas naturalezas al sumar facultades, creando una solidad amistad permanente llena de cariño. De la misma forma, la libertad de elección matrimonial permitiría que dos personas iguales pudieran unirse y ayudarse mutuamente, evitando que una persona inferior se juntara con otra y se viera frustrada.
  • En cuarto y último lugar, la sociedad saldría beneficiada ya que la libertad es la aspiración perpetua y el bien supremo de la naturaleza humana. Las sociedades donde crece la razón y la idea del deber social, son las que más afirman la libertad del individuo. Cuando se priva la libertad, se vislumbra la dictadura y ésta llega a ser objetivo de la voluntad humana. El deseo de poder y el amor son antagonistas. Donde la libertad es menor, la pasión ambiciosa y egoístas es más vigorosa.
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Figura 3. La esclavitud femenina. Portada del libro de John Stuart Mill

Conclusión del libro

A modo de conclusión, Stuart Mill habla del error social en la que se encuentra. Remarca que se excluye a la mujer por su nacimiento, donde en otros países menos ilustrados ocurre lo mismo pero por razones de color, raza o religión. Cuanta mayor restricción de la libertad a los semejantes por motivos que no tienen nada que ver con el derecho y la razón, más se empobrece la humanidad.

Valoración y conclusión

Se ha intentado resumir un poco el libro La esclavitud femenina de John Stuart Mill. Libro influyente para el despertar del feminismo durante el siglo XIX en Inglaterra. Es importante su lectura para entender la relación que tuvo el libro de John Stuart Mill con el movimiento feminista del siglo XIX e inicios del siglo XX.

Hay que tener en cuenta la situación política y social en que se veía inmersa la Inglaterra del siglo XIX para poder valorar bien el libro ya que, aunque era un país avanzado en cuanto a derechos y libertades, aun se veía de forma general a la mujer como un “accesorio” del hombre salvo contadas excepciones. Ello demuestra el valor y la convicción de Stuart Mill de escribir en este libro sus ideas acerca de la situación de la mujer en la sociedad inglesa de la época.

En el libro se ven la influencia de Bentham (en cuanto a la educación de la mujer y a la felicidad de las personas) y la de su esposa Harriet Taylor (más próxima a ideas socialistas), así como a las propias ideas del filósofo británico. Aunque en ocasiones no se puede estar de acuerdo con ciertos supuestos que hace Stuart Mill respecto con la mujer y que en la actualidad pueden resultar arcaicos y obsoletos, hay que quedarse con el mensaje global del libro, que es la igualdad jurídica entre el hombre y la mujer como inicio para la igualdad plena entre ambos sexos, lo que finalmente llevará a una mayor felicidad en la humanidad.

La esclavitud femenina

El libro se puede leer de forma gratuita de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes en la siguiente dirección: La esclavitud femenina

Para los nostálgicos del libro en papel se puede adquirir online la siguiente edición:

Stuart Mill, El sometimiento de la mujer. Alianza. 2010

El prólogo de Emilia Pardo Bazán

Solamente se añade a ésto unas palabras dedicadas por Emilia Pardo Bazán en el prólogo de la edición española del libro de Stuart Mill. En ellas se trasluce un poco de la filosofía del libro de Stuart Mill y del sentimiento que de la escritora española hacia el filósofo inglés.

Stuart Mill y los que como él piensan y sienten (¡cuán pocos son todavía!) han traído al terreno de la realidad lo que Dante y el caballero manchego y la infinita hueste de trovadores y soñadores de todas las edades históricas situaron en las nubes, o por mejor decir escondieron y cerraron en los interiores alcázares del alma, sedienta de venturas que nunca ha de probar. Stuart Mill deja translucir en algunos pasajes de La Esclavitud femenina el alto valor de la nueva conquista, de la hermosa reconciliación que procura para todos y ha logrado para sí, verbigracia, cuando dice: «¡Cuán dulce pedazo de paraíso el matrimonio de dos personas instruidas, que profesan las mismas opiniones, tienen los mismos puntos de vista, y son iguales con la superior igualdad que da la semejanza de facultades y aptitudes, y desiguales únicamente por el grado de desarrollo de estas facultades; que pueden saborear el deleite de mirarse con ojos húmedos de admiración, y gozar por turno el placer de guiar al compañero por la senda del desarrollo intelectual, sin soltarle la mano, en muda presión sujeta! No intento la pintura de esta dicha.» Dicha, añado yo, que no estuvo al alcance de Dante, ni de ningún poeta antiguo ni moderno, pero que disfrutó sin tasa el enamorado de la señora Taylor.

Licencia Creative Commons

La esclavitud femenina por La Crisis de la Historia se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

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Jose Palanca

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