La revolución de octubre de 1917

La revolución de octubre de 1917 fue la segunda fase de la revolución rusa de 1917. En esta segunda fase los bolcheviques se hicieron con el poder, acabando con la república que había sido implantada en febrero.  A partir de octubre de 1917 se formaría un nuevo gobierno inédito en la historia de la humanidad, de tipo comunista. La revolución de octubre, también llamada Gran Revolución Socialista de Octubre, empezó el 25 de octubre de 1917 según el calendario juliano. Según el calendario gregoriano corresponde al 7 de noviembre de 1917. De ahí que la revolución de octubre empezara realmente en noviembre. En este artículo usaré las dos fechas separadas por una barra (/). La primera fecha será según el calendario juliano. La segunda según el calendario gregoriano.

Breve resumen de la revolución de octubre de 1917

¿Qué fue la revolución de octubre? La revolución de octubre de 1917 fue la segunda fase de la revolución rusa de 1917. ¿Dónde ocurrió? La revolución se dio en Rusia. De forma concreta, su origen tiene lugar en Petrogrado, la capital de Rusia en aquel tiempo ¿Qué significó la revolución de octubre? Esta revolución significó el fin del gobierno provisional instaurado tras la revolución de febrero de 1917 y la llegada al poder gubernamental de los bolcheviques, de ideología socialista. Significó que por primera vez en la historia contemporánea un gobierno comunista llegara al poder en un estado.

¿Cuándo ocurrió la revolución de octubre? La revolución de octubre se inició el 25 de octubre de 1917 según el calendario juliano, que aún seguía vigente en Rusia en 1917. Según el calendario gregoriano fue el 7 de noviembre de 1917. De ahí que la revolución de octubre empezara realmente en noviembre según la fecha que empleamos actualmente en la mayoría de países del mundo. ¿Cómo transcurrió la revolución de octubre? Es lo que te voy a explicar en este artículo, donde podrás conocer los antecedentes, lo que pasó durante la revolución y lo que ocurrió después. También conocerás las causas que llevaron a la revolución y las consecuencias que trajo consigo.

Antecedentes: los problemas de la nueva república tras la revolución de febrero de 1917

La revolución de febrero de 1917 de Rusia había acabado con un régimen zarista de 3 siglos. El zar Nicolás II, de la dinastía Romanov, abdicó el 2 de marzo/15 de marzo de 1917, dando paso a una república parlamentaria. Se daba paso a un gobierno provisional que intentaría dar a Rusia una democracia similar a la que se daba en otros países occidentales.

Por otro lado, durante la revolución de febrero se había formado en Petrogrado, la capital rusa, un Soviet (consejo) de diputados de obreros y soldados. Tenían un gran poder político, incluso rivalizando con la Duma (Parlamento) y el gobierno provisional. Poco a poco se fueron creando soviets en otras zonas de Rusia.

Un ejemplo del poder del soviet es la Orden número 1, aprobada por el soviet de Petrogrado el 1 de marzo/14 de marzo de 1917. En esta Orden se indicaba que las órdenes del Gobierno Provisional solamente debían acatarse si no se oponían a las directrices de dicho soviet de Petrogrado. También se exhortaba a los militares a obedecer las órdenes del soviet en lugar de las del Gobierno si estas se oponían a las del soviet. Esto provocó una gran limitación del Gobierno para ejercer sus funciones.

Soviet de petrogrado

Figura 1. Asamblea del Soviet de Petrogrado en 1917. Fuente: Wikimedia Commons

El problema más grave era la guerra. El Gobierno decidió continuar con la guerra, en contra del pensamiento de una mayoría de la población. El nuevo gobierno temía la reacción de las potencias aliadas contra ellos en caso de que abandonaran la guerra.

Esta decisión de mantenerse en la guerra era apoyada por algunos partidos de izquierda como los mencheviques. Pero los bolcheviques eran defensores de abandonar la contienda. La llegada de Lenin a Rusia desde el exilio el 3 de abril/26 de abril de 1917 ayudó a que los bolcheviques se ganaran el favor de más gente. Lenin defendió mediante las “Tesis de abril” el fin de la participación de Rusia en la guerra, la no cooperación con el nuevo Gobierno provisional al ser de tipo “burgués” y que el poder pasara a manos de los soviets.

La situación de la nueva república era inestable. Las reformas prometidas no llegaban. La guerra seguía, lo que significaba más recursos destinadas para ella y más muertos. Los alemanes avanzaban ante el temor de los rusos. En este contexto hubo cambio de gobiernos en la nueva república.

Esta inestable situación se agravó con las llamadas Jornadas de Julio. En julio de 1917 tropas de Petrogrado se rebelaron antes de su movilización hacia el frente de guerra. Estas protestas fueron apoyadas por los bolcheviques. Hay consignas de “Todo el poder para los soviets” o “Paz para el pueblo, guerra contra los ricos”. Había peligro de otra revolución, pero las tropas gubernamentales consiguieron sofocar la insurrección. Lenin tuvo que exiliarse a Finlandia y el partido Bolchevique quedó tocado.

Pero para suerte de los bolcheviques, en agosto de 1917 un antiguo general zarista llamado Kornilov, intentó dar un golpe de estado. El 21 de agosto/3 de septiembre había caído Riga y Kornilov, posiblemente en connivencia inicial con el primer ministro del Gobierno provisional, Kerenski, pretende convertirse en el salvador de la patria rusa. Las tropas del general avanzaron hacia la capital rusa, pero el 27 de agosto/9 de septiembre fue derrotado por los soldados del gobierno y por el “Comité militar revolucionario” de resistencia, donde los bolcheviques se convirtieron en grandes protagonistas.

Los preparativos de la revolución de octubre

Fracasado el golpe de Kornilov, con los alemanes avanzando en el frente ruso y con una república débil, Lenin vio una oportunidad única para llegar al poder. Desde su exilio en Helsinki, Lenin observaba como la situación podría beneficiarle. Gracias al fallido golpe de Kornilov los bolcheviques habían recuperado su prestigio perdido y renacieron tras el duro golpe sufrido en julio.

En septiembre de 1917 escribe Lenin desde Finlandia dos cartas conocidas como “cartas históricas” en los que exhorta al partido bolchevique a “tomar el poder del Estado” “tras haber obtenido el poder en los Soviets de diputados obreros y soldados de Petrogrado y Moscú”. Pero por esa fecha el Comité central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSD) no siguieron, por el momento, sus consejos.

Viendo la situación, Lenin volvió a Rusia el día 9 de octubre/22 de octubre disfrazado de maquinista. En Petrogrado, el 10 de octubre Lenin se presenta en el Comité Central del POSD y convence a sus compañeros para aprobar una insurrección armada y tomar rápidamente el poder. Esta aprobación se hizo mediante una votación que se podría calificar de histórica por los nombres que allí estaban (Lenin, Trotski, Stalin, …). Tras la votación y el resultado se aprobó el nombramiento de un Buró político para realizarla.

En reuniones posteriores se aprobó el plan marcado por Lenin, pero se pospuso el levantamiento para el 25 de octubre/7 de noviembre, fecha que coincidiría con la apertura del II Congreso de diputados de los soviets de obreros y soldados de Rusia. El hacer coincidir este congreso con el levantamiento haría parecer que la insurrección no era hecha por el partido bolchevique, sino por los soviets.

Hacía falta apoyos. Sabían que la revolución no triunfaría si no había apoyo militar y social. El 21 de octubre/3 de noviembre la guarnición militar de Petrogrado reconoce al Soviet de Petrogrado como único poder y al Comité Militar Revolucionario como órgano de mando. Además de ello, los bocheviques disponen de milicias de obreros y de militantes socialistas. De especial relevancia es el apoyo de la Guardia Roja, partida de voluntarios armados que serían importante para la defensa del nuevo gobierno tras la revolución de octubre.

En Petrogrado la insurrección era ya vox populi. Incluso Kamenez y Zinoviev, miembros del POSD, informaron a la prensa de su plan para hacerse con el poder debido al temor de que la insurrección acabara en una guerra civil rusa. El 24 de octubre/6 de noviembre, el Gobierno provisional de Alexander Kerenski decidió precintar las imprentas de periódicos afines a los bolcheviques y reforzar la defensa del Palacio de Invierno de Petrogrado.

Pero ya era demasiado tarde. La revolución de octubre empezaba.

La revolución de octubre

La insurrección y la toma de poder

La revolución de octubre se inició en la madrugada del 25 de octubre/7 de noviembre. Los bolcheviques tomaron las estaciones de tren y las oficinas de correos y telégrafos. Las guarniciones militares fueron puestas bajo su control. Cortaron las comunicaciones con el Palacio de Invierno, que quedaba aislado. Todo ello sin encontrar apenas resistencia.

De hecho, según Robert Service, los hechos del 25 de octubre/7 de noviembre no tuvieron gran repercusión en gran parte de la población de Petrogrado. La gente seguía con sus trabajos y sus actividades; los tranvías funcionaban; las calles estaban tranquilas, a excepción de los distritos centrales.

A las 10 de la mañana el Comité Militar Revolucionario redactó una proclama en la que comunicaba el derrocamiento del Gobierno provisional de la república rusa, anunciando que el poder pasaba a los Soviets de diputados obreros y soldados de Petrogrado.

Proclama de la revolución de octubre de 1917

Figura 2. Proclama del Comité Militar Revolucionario donde depone al gobierno provisional. Autor: Lenin. Fuente: Wikimedia Commons

“El Gobierno Provisional ha sido depuesto. El Poder del Estado ha pasado a manos del Comité Militar Revolucionario, que es un órgano del Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado y se encuentra al frente del proletariado y de la guarnición de la capital.

Los objetivos por los que ha luchado el pueblo – la propuesta inmediata de una paz democrática, la supresión de la propiedad agraria de los terratenientes, el control obrero de la producción y la constitución de un Gobierno Soviético – están asegurados.

¡Viva la revolución de los obreros, soldados y campesino!”

El Comité Militar revolucionario del Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado25 de octubre de 1917, 10 de la mañana.

En el centro, el Palacio de Invierno estaba aislado. Kerenski y varios ministros de su gobierno permanecían allí atrapados. Mientras tanto, el crucero Aurora, que había recibido la orden de los bolcheviques de permanecer anclado frente al Palacio de Invierno el día 23 de octubre/5 de noviembre, apuntó sus cañones hacia el Palacio. A las 21 horas este crucero disparó con balas de fogueo el Palacio, dando aviso a sus ocupantes que era cuestión de tiempo que cayeran. Kerenski, visto el desastre, logró escapar disfrazado de enfermera.

Mientras tanto, el II Congreso de los Soviets, que daría el poder a los soviets ya había empezado. Pero volvamos al Palacio de Invierno. Con Kerenski huido y el Palacio cercado, la caída del Gobierno era cuestión de horas. El asalto al Palacio de Invierno se produjo en la madrugada del día 26 de octubre/8 de noviembre. El asalto fue fácil y no se tomaron represalias contra los defensores del Palacio ni contra los ministros allí presentes. El bolchevique Ovséienko fue el encargado de declarar a los ministros que estaban detenidos en nombre del Comité Militar Revolucionario.

El asalto al poder había sido un éxito y no había causado apenas bajas. La revolución de octubre había triunfado. Pero ahora volvamos al II Congreso de los Soviets, que tanta importancia tuvo para que los bolcheviques se quedaran con el poder.

El II Congreso de los Soviets: la creación del Sovnarkom

El II Congreso de diputados de los soviets de obreros y soldados confirmaría el traspaso de la autoridad del poder a los soviets. Al inicio del Congreso el Palacio de Invierno no había sido todavía tomado, pero en la práctica el poder ya había pasado a manos de los Soviets de Petrogrado.

Lenin sabía de la importancia de este Congreso. Lenin quería que el nuevo gobierno estuviera formado por una mayoría bolchevique. Aunque existían muchos que aceptaban una coalición entre bolcheviques, mencheviques y socialistas revolucionarios, Lenin no veía con buenos ojos compartir el poder con mencheviques y socialistas revolucionarios. Ambos habían formado parte del gobierno capitalista de la república, por lo que Lenin los veía casi como traidores de la revolución socialista.

Para evitar que se formara esta coalición, Lenin instó al Comité Militar Revolucionario a tomar el poder horas antes de que empezara el congreso. De ahí la proclama de las 10 de la mañana, horas antes de tener el control efectivo del Gobierno ruso.  Esperaba así que mencheviques y socialistas revolucionarios se enfurecieran, cosa que funcionó.

El II Congreso se desarrolló en el instituto Smolny. Allí los mencheviques, encabezados por Yuri Martov, abandonaron la sala describiendo un golpe de estado de los bolcheviques. Muchos socialistas revolucionarios abandonaron también el instituto, pero otros se quedaron.

De esta forma, el partido bolchevique pasaba a tener una mayoría de delegados. Por tanto, podían elegir un nuevo gobierno a su gusto. Trotski propuso que el nuevo gobierno tuviera el nombre de Consejo de los Comisarios del Pueblo, conocido como Sovnarkom (Soviet naródnyj kommissárov). Se eligió este nombre para evitar el empleo de palabras consideradas más “burguesas” como ministros o gabinete. Lenin era nombrado presidente del Sovnarkom, Trotski sería el comisario del pueblo para los Asuntos Exteriores, Ovseenko sería ministro de Guerra. Era ya la madrugada del 26 de octubre/8 de noviembre de 1917.

Gobierno del Sovnarkom

Figura 3. Gobierno del Sovnarkom, donde se observan personajes como Lenin y Stalin Fuente: Wikimedia Commons

Los socialistas revolucionarios que quedaban en el Congreso rechazaron la propuesta de unirse al Sovnarkom, pensando que el gobierno bolchevique tampoco duraría mucho y ellos podrían aprovecharse después. La coalición de partidos socialistas no se produciría, para desdicha de muchos que así lo querían y para alegría de Lenin.

De esta forma, se formó un nuevo gobierno liderado por el Soviet de obreros y soldados, que quedaba en mayoría bolchevique.

La revolución de octubre había triunfado.

Las primeras obras legislativas del nuevo gobierno

El 26 de octubre, una vez tomado el Palacio de Invierno y con control del gobierno por los bolcheviques, empezaría la obra legislativa del Sovnarkom. Ese día 26 de octubre/8 de noviembre, en la última sesión del II Congreso, Lenin firmó y leyó dos importantes y famosos decretos: El Decreto de la Paz y el Decreto de la Tierra.

El Decreto de la Paz

El Decreto de la Paz proponía a los gobiernos y a los pueblos que estaban en guerra que se negociara para lograr una “paz justa y democrática” en la que no hubiera ni anexiones ni indemnizaciones ni absorciones de naciones pequeñas por otras más grandes. Proponía que se concluyera la guerra de inmediato y que se dieran los “pasos decisivos

Este Decreto iba en la línea de la voluntad de Lenin de que finalizara una guerra que, según él, estaba acabando con las vidas de la clase obrera y campesina de Europa, que estaba agotaba y martirizada por la guerra. Incide en que los obreros y campesinos rusos habían reclamado esa paz de forma más tenaz a la monarquía zarista. Era esta una forma de atraer a campesinos y obreros de Europa a la revolución socialista que se iniciaba en Rusia.

Pero también era un decreto engañoso. Los bolcheviques sabían que el llamamiento de este decreto no sería seguido. Era, más bien, un decreto que servía de propaganda para el pueblo ruso que quería que acabara la guerra y así ganarse su favor. Pero también significaba que le daba un mensaje a los gobiernos de las potencias centrales que estaban dispuestos a iniciar negociaciones para finalizar la guerra en el frente oriental.

El Decreto de la Tierra

El Decreto de la Tierra alentaba a los campesinos a realizar una radical reforma agraria. Mediante este decreto se ponía a disposición de los Comités Agrarios y de los Soviets de diputados campesinos las grandes propiedades del clero y la nobleza. Las fincas se expropiarían sin otorgar ninguna indemnización a sus propietarios. Finalmente, se decretaba que sería un delito grave todo detrimento causado a los bienes confiscados, con lo que se mandaba un mensaje a aquellos que pretendieran causar un daño a las propiedades antes o después de entregarlas.

Mediante este decreto, la tierra pasaba a convertirse en un patrimonio del pueblo. Por tanto, no se podía vender, comprar o arrendar. Las fincas más grandes pasarían a ser del estado sin que sufrieran una fragmentación. Las fincas más pequeñas pasarían a formar parte de los campesinos.

Este decreto es de capital importancia ya que prácticamente abole la propiedad privada de la tierra, siendo un ejemplo futuro para otros revolucionarios. Sí que es verdad que permite propiedad privada para las fincas más pequeñas propiedad de pequeños campesinos, pero era una medida provisional para que se siguiera cultivando la tierra y no hubiera un parón en la actividad económica.

revolución de octubre de 1917 de Rusia

Figura 4. Lenin en el II Congreso. Auntor: Vladimir Serov. Fuente: Wikimedia Commons

Los siguientes decretos

En los días siguientes del II Congreso se formularían otros decretos que ampliarían la materia legislativa del nuevo gobierno.

El día 26 de octubre/8 de noviembre se promulgó un Decreto sobre la prensa. Mediante este decreto se autorizaba al gobierno a clausurar cualquier periódico que publicara cualquier cosa contraria a las decisiones del nuevo gobierno formado tras el II Congreso.

Por otro lado, se introdujo la jornada laboral de 8 horas en un decreto del 29 de octubre/11 de noviembre. Días después, el 14 de noviembre/27 de noviembre, se promulgó un código relativo al control obrero en fábricas y minas. También se tomaron medidas en relación con el comercio, las finanzas y la fiscalidad. La obra legislativa socialista empezaba a tomar forma.

Tras la revolución

Los primeros problemas: el levantamiento Kerenski-Krasnov

El Sovnarkom era el nuevo gobierno de Rusia. Se encontraba en grandes dificultades, pero poco a poco se fue enfrentando a ellas satisfactoriamente. Una amenaza de huelga de ferroviarios debido a que no se había creado la coalición de todos los socialistas quedó en nada.

Los soldados del nuevo gobierno derrotaron en Púlkovo a un contingente de cosacos fieles a Kerenski que se dirigía Petrogrado. Este fue el llamado levantamiento Kerenski-Krasnov, que fue un intento fallido del antiguo primer ministro ruso Kerenski de recuperar el poder del gobierno ruso.

Las dificultades de la expansión de la revolución

A pesar de que tras la revolución de octubre había accedido a los medios de comunicación de Petrogrado y tenía como método principal de propaganda el periódico Pravda, las noticias de la revolución tardaban en trasladarse a otras regiones de Rusia, siendo difícil la expansión de la revolución. En algunas zonas, como Ucrania, ya no es que no calara la revolución, sino que había además un sentimiento independentista.

Lenin y sus camaradas del Partido Bolchevique sabían que para conseguir un éxito debían trasladar su autoridad a otras regiones. Lograron diversos triunfos en zonas del centro, norte y sudeste de Rusia. También consiguieron éxito en zonas industriales de territorios fronterizos, como Bakú (Azerbaiyán) y Jarkov (Ucrania). En otras regiones no consiguieron implantar su poder. En definitiva, los bolcheviques controlaban aún poco de los inmensos territorios que poseía Rusia.

Por otro lado, el Sovnarkom aún era un gobierno en formación. Su poder en Petrogrado aún no estaba consolidado. Tampoco habían podido aún implantarse en otras regiones de Rusia. Los bolcheviques aún seguían siendo poco numerosos y no incluían en sus gobiernos a miembros de otros partidos, exceptuando a los socialistas revolucionarios de izquierda, que se separaron de los socialistas revolucionarios tras el II Congreso. Estos socialistas  revolucionarios de izquierda accedieron en diciembre de 1917 a formar parte del Sovnarkom y establecer una coalición con los bolcheviques.

Elecciones y Asamblea Constituyente

En estas circunstancias el 12 de noviembre/25 de noviembre de 1917 se celebraron elecciones para elegir a una Asamblea Constituyente. Los resultados de estas elecciones no fueron muy positivos para los bolcheviques ya que solamente obtuvieron aproximadamente una cuarta parte de los votos. Los socialistas revolucionarios fueron el partido con mayor número de votos obtenidos, con un 37 %.

 La Asamblea Constituyente se reunió el 5 de enero/18 de enero de 1918 en el Palacio de Tauride de Petrogrado. El socialista revolucionario Chernov hizo un duro discurso contra los bolcheviques. El Sovnarkom no quería perder su poder. Querían poner en marcha sus ideas, aunque fuera mediante el empleo de la fuerza. Ese mismo día la Asamblea fue disuelta y las tropas leales al Sovnarkom reprimieron cualquier manifestación que se les opusiera.

Este aplastamiento era una muestra que Lenin y los bolcheviques no querían volver a una república “burguesa” y liberal. Usarían la fuerza para implantar una república socialista. En un primer momento prohibieron los partidos liberales y constitucionalistas. Meses después prohibieron a los partidos de los mencheviques y de los socialistas revolucionarios. En marzo de 1918 el partido bolchevique pasó a llamarse Partido Comunistas.

Hacia la guerra civil

Pero los bolcheviques no habían podido llegar a todas las regiones de Rusia. Se preparaba una contrarrevolución con una coalición de liberales, demócratas, burgueses, campesinos propietarios, mencheviques, etc., apoyados por países extranjeros que temían que la revolución comunista triunfara y se extendiera a sus países.  Empezaba en Rusia una guerra civil.

guerra civil de Rusia

Figura 5. Inicios de la guerra civil de Rusia en el este. Autor: Hoodinski. Fuente: Wikimedia Commons

El final de la guerra para Rusia

De forma paralela a todo lo anterior, el mayor problema seguía siendo la guerra contra los alemanes. En su Decreto de la Paz Lenin señalaba sus intenciones para finalizar una guerra que encontraba la oposición de muchos ciudadanos rusos. Mientras existiera un frente de guerra, el Sovnarkom tampoco sería capaz de emplear los soldados para reprimir sus rebeliones internas. Era indispensable llegar a un acuerdo de paz con los alemanes.

Esta paz llegó el 3 de marzo de 1918 (Rusia ya se había adaptado al calendario gregoriano) mediante la Paz de Brest-Litovsk. Rusia y Alemania firmaron un acuerdo de paz que no benefició nada a Rusia ya que esta perdía Polonia, Finlandia, Letonia, Estonia, Lituania, Georgia y Ucrania.

Análisis: las causas de la revolución de octubre

Como pasa en otros sucesos acaecidos en la historia, la revolución de octubre de 1917 no vino dada por una causa única, sino por una confluencia de factores que precipitaron que finalizara el gobierno provisional ruso y la llegada al poder de los bolcheviques. Entre las causas de esta revolución se pueden citar brevemente las siguientes:

  • La inestabilidad política del gobierno provisional ruso llegado al poder tras la revolución de febrero de 1917. Entre los meses de marzo y octubre hubo una sucesión de gobiernos que no supieron o pudieron dar estabilidad al país y sacarlo de la crisis en que estaba sumido. Además de ello, había un doble poder, ya que el Soviet de Petrogrado, donde tenían mayoría los mencheviques y los socialistas revolucionarios, controlaba las acciones del Gobierno Provisional.
  • La Gran Guerra. Durante el 1917 Rusia seguía participando en la Primera Guerra Mundial. Sus resultados no eran positivos. Los alemanes habían invadido territorio ruso y seguían avanzando, conquistando territorios y amenazando incluso a la capital rusa, Petrogrado. A las pérdidas territoriales se sumaban las pérdidas humanas y una crisis económica y de alimentos asociadas a la guerra.
  • La impopularidad entre la población del gobierno provisional. Una de las reclamaciones de la revolución de febrero había sido la finalización de la participación de la guerra. Pero el nuevo gobierno, ante el temor de las represalias de los aliados y de las consecuencias de una paz con las potencias centrales, siguió enviando tropas al frente. Muchos jóvenes veían con temor su traslado al frente, ya que significaba su posible muerte. Por eso, estaban dispuestos a luchar para acabar con la participación de Rusia en la Gran Guerra.
  • El auge popular del partido bolchevique. Este partido estaba a favor de la participación rusa en la guerra, con lo que se llevaba el favor de una buena parte de la sociedad. También fue activo en reclamaciones populares contra el gobierno, como durante las jornadas de Julio. Además, proponía un sistema de gobierno que beneficiaba a una gran masa social pobre y que no tenía nada que perder y mucho que ganar. Además, no eran un partido “gastado”, ya que ni lideraban el soviet de Petrogrado ni habían participado en alguna coalición de gobierno, como sí hicieron los mencheviques y socialistas revolucionarios.
  • El carisma personal de Lenin. Muchos biógrafos hablan del carisma personal del líder bolchevique. Tras su exilio en Suiza, volvió a Rusia en 1917 tras la revolución de febrero. En sus Tesis de Abril ya explicaba sus intenciones de la conquista del poder por el proletariado y el campesinado. Tras volver a exiliarse en Finlandia después de las Jornadas de Julio, volvió a inicios de octubre a Petrogrado con gran fuerza y fue la persona que puso más interés en que la insurrección fuera inmediata. También fue persona clave para que los bolcheviques controlaran el Soviet de Petrogrado durante la revolución de octubre en detrimento de mencheviques y socialistas revolucionarios.
  • El fracasado golpe de estado del general Kornilov, que causó un mayor descrédito al gobierno de Kerenski y un resurgir popular de los bolcheviques. Sin este golpe de estado no se sabe si los bolcheviques hubieran podido obtener un gran apoyo en la insurrección de noviembre tras su hundimiento tras las Jornadas de Julio.

Consecuencias

La revolución de octubre de 1917 en Rusia trajo distintas consecuencias que tuvieron una gran influencia en la historia de Rusia y en la historia mundial del siglo XX. Según mi propio parecer, las consecuencias más importantes fueron las siguientes:

  • La revolución de octubre, que fue la última fase de la revolución rusa, consiguió que por primera vez hubiera un gobierno socialista en un estado. Y no en un estado menor, sino en una gran potencia como era Rusia en aquel entonces. El gobierno comandado por el Partido Bolchevique, que a partir de 1918 se llamaría Partido Comunista, empezó a promulgar decretos de carácter socialista. Se intentaba aplicar la dictadura del proletariado, estatalizando la tierra y los medios de producción, garantizando una educación gratuita y obligatoria y otras medidas comunistas. Este ejemplo de que la clase obrera y campesina podía hacerse con el poder de un país serviría de ejemplo para otras zonas del mundo a lo largo del siglo XX.
  • La implantación de un gobierno de tipo comunista provocó una gran inestabilidad interior. La burguesía, los campesinos terratenientes, los demócratas, los liberales, los socialistas más moderados, los monárquicos y otros grupos políticos y sociales reaccionaron. No estaban dispuesto a que se implantara un régimen autoritario por parte de los bolcheviques. Además de ello, potencias extranjeras tampoco estaban dispuestas a que un gobierno comunista triunfara y sirviera de ejemplo al resto del mundo. De ahí que se llegara a una guerra civil en Rusia entre los años 1917 y 1923, que finalizaría con la victoria de los bolcheviques y la consolidación de la Unión de República Socialistas Soviéticas (URSS).
  • En la revolución de octubre Lenin promulgó el Decreto de la Paz donde se declaraban las intenciones del nuevo gobierno de finalizar la participación de Rusia en la guerra. Las negociaciones para lograr la paz con las potencias centrales fueron duras y no beneficiaron a Rusia. Por el Tratado de Brest-Litovsk Rusia perdió numerosos territorios, algunos de ellos de gran valor económico y demográfico. Rusia había salido de la guerra. Los bolcheviques podían ahora luchar en su interior. Pero a cambio pagaron un precio territorial y económico elevado. Solamente con la derrota de las potencias centrales en 1918, que acabaría con la Primera Guerra Mundial, con la victoria de los bolcheviques en la guerra civil y con la llegada de la Segunda Guerra Mundial en 1939, aprovechada por la URSS para anexionarse territorios perdidos anteriormente, el gobierno soviético podía volver prácticamente a sus territorios de 1917.

Además de estas tres importantes consecuencias, también hay que citar otras. Hay que tener en cuenta la represión de una parte de la sociedad tras la victoria bolchevique, sobre todo aquellos que defendían ideas consideradas por los bolcheviques “burguesas”. También trajo que la Guardia Roja se transformara meses después de la revolución de octubre en el Ejército Rojo, que sería importante para la consolidación del régimen bolchevique.

En definitiva, unas consecuencias de gran calado en la historia del siglo XXI.

Como anécdota para finalizar este apartado, otra consecuencia de la revolución rusa fue la implantación del calendario gregoriano. El 31 de enero de 1918 sería seguido del 14 de febrero de 1918.

Conclusión

La revolución de octubre de 1917 acabó con el gobierno provisional ruso que se instauró en Rusia tras la revolución de febrero de 1917. La guerra y sus consecuencias, la ineficacia del gobierno provisional, la crisis económica y la presión de los bolcheviques liderados por Lenin para acceder al poder y provocar una revolución socialista acabaron con la república.

En octubre de 1917 según el calendario juliano (noviembre según el calendario gregoriano) los bolcheviques derrocaron al gobierno provisional, se hicieron con el control del soviet de Petrogrado y configuraron un nuevo gobierno, el Sovnarkom. Empezaba un nuevo periodo en la historia de Rusia y de la humanidad. Por primera vez se instauraba un gobierno que aplicaría en parte ideologías marxistas en un estado. La revolución de octubre fue el nacimiento de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia y de la Unión de República Socialistas Soviéticas (URSS).

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La revolución de octubre de 1917 por La Crisis de la Historia se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

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Jose Palanca

La Crisis de la Historia es una revista digital de historia. Se intentará demostrar que no hay una crisis de la historia. Todo lo contrario, existen nuevas visiones de la historia que mejoran la comprensión del pasado de la humanidad y ayudan a entender el presente. Espero que te haya gustado, comenta el artículo, compártelo en las redes sociales y suscríbete para recibir noticias cuando hayan nuevas publicaciones. Muchas gracias

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