La sociedad española del siglo XVI

Conocer la sociedad española del siglo XVI es importante para llegar a conocer esa nueva historia más allá de simple historia narrativa. En estos últimos números de la revista digital La Crisis de la Historia se ha hecho una historia narrativa sobre la figura del rey Carlos I de España y emperador Carlos V de Alemania. Se habló sobre su herencia y sus primeros conflictos en España con las revuelta de las comunidades y las Germanías. Posteriormente se dedicó un número a la política exterior y otro a la administración de sus reinos. Hacía falta ahora que comprendiese el lector cómo era la sociedad durante su reinado. Esa sociedad que disfrutaba de privilegios o se veía perjudicada por los distintos conflictos en los que estaba sumida la monarquía hispánica. Así que empezamos con este artículo: la sociedad española del siglo XVI.

La expansión demográfica

En el siglo XVI se produce una expansión demográfica en Europa y En España. A lo largo del siglo XVI hubo un incremento de la población, aunque no fue uniforme en todos los territorios de la monarquía hispánica. Este crecimiento sigue la tendencia alcista que se produjo desde la segunda mitad del siglo XV, una vez recuperada la población de la grave crisis demográfica del siglo XIV, producida principalmente por la epidemia de peste.

A pesar de esta expansión, la sociedad española estaba dentro de una demografía de tipo antiguo, con elevadas tasas de mortalidad y de natalidad, siendo ligeramente superior la tasa de natalidad, por lo que el saldo demográfico resultaba positivo. No obstante, en períodos de incremento de la mortalidad a causa de enfermedades, guerras o hambrunas se producía un retroceso en la población total. En el artículo correspondiente puedes conocer un poco mejor las características de esta expansión demográfica del siglo XVI.

La sociedad estamental

Según esta sociedad estamental, la sociedad se dividía en tres órdenes o estamentos: el clero la nobleza y el tercer estado compuesto principalmente por campesinos. Esta división social tiene su origen en la Edad Media y tiene relación con la ideología que predominó en esta época histórica por la cual cada uno de estos estamentos tenía asociada una función. Solamente el cumplimiento de su respectiva función por cada estamento garantizaba el correcto funcionamiento de la sociedad.

Las funciones eran las siguientes: el clero se encargaba del cuidado espiritual de la sociedad, del alma de la población; la nobleza era la encargada de proteger militarmente a la población; el tercer estado, compuesto mayoritariamente por el campesinado, se encargaba de los trabajos mundanos, de proveer de alimentación y servicios a la sociedad. Estas funciones eran básicas y un estamento no debía ocuparse de la función de otro estamento.

Por encima de todos ellos estaba el rey, soberano de todos sus súbditos. Era una ideología que tenía paralelismos con la ideología cristiana por la cual Jesucristo era la cabeza de la Iglesia.

Era una sociedad, por tanto, corporativa. Los grupos dominantes, que formaban en su gran mayoría en los dos estamentos privilegiados, tenían un mayor beneficio respecto el resto de población. Se encargarían de mantener esos privilegios fomentando esta idea corporativa a través de las mentalidades o incluso a través de la fuerza, callando voces que pudieran hacer pensar que existía otro tipo de sociedad. De este modo se mantenía una sociedad beneficiosa para ellos.

Para saber más sobre esta sociedad estamental puedes consultar la entrada La sociedad estamental.

La sociedad española del siglo XVI

La sociedad española era una sociedad estamental. Seguían vigentes los principios estamentales de la sociedad de la Edad Media. No obstante, era también una sociedad que estaba en un proceso de transformación paralelo a los cambios políticos y económicos que surgirán conforme avance el siglo XVI. Estos cambios no eran inherentes a la propia España, sino que se estaban dando en toda la Europa de inicios de la Edad Moderna. Eran cambios lentos, pero constantes y que desembocarían a finales del siglo XVIII en sendas revoluciones liberales.

La sociedad española del siglo XVI era rígida, aunque no inamovible. Cada persona ocupaba su lugar según su origen. Si nacías noble seguías perteneciendo a la nobleza. Si nacías campesino, formabas parte del Estado llano. Era una situación aceptada y que tenía su componente religioso ya que dicha aceptación te daba felicidad terrenal y eterna. Era una desigualdad socialmente aceptada. Empero, se podía pasar de un estamento a otro. Era habitual que los segundones de la nobleza pasaran al estamento eclesiástico. También ocurría en ocasiones que ricos burgueses o hacendados consiguieran privilegios del rey para obtener el estatus de noble.

Sociedad española del siglo XVI.jpg

Figura 1. El entierro del señor de Orgaz, donde se observa la preeminencia de los dos estamentos privilegiados: la nobleza y el clero. Autor: el Greco. Fuente: Wikimedia Commons

Además de esta característica fundamental, dentro de cada grupo habían divisiones. En cada artículo profundizaré más sobre ellas, pero en resumen dentro de la nobleza te podías encontrar desde un Grande de España hasta un hidalgo que rozaba la pobreza. De igual modo, en el Estado llano estaba el rico comerciante burgués o el jornalero que apenas tenía para subsistir.

Los estamentos privilegiados: la nobleza y el clero

Los estamentos privilegiados eran la nobleza y el clero. Según la concepción de la sociedad predominante, eran los que tenían las funciones más virtuosas, por lo que debían gozar de u nos privilegios que la mayoría de la población no disfrutaba.

Estos privilegios eran de distinta índole:

Privilegios fiscales, por lo que estaban excluidos del pago de impuestos. Sin embargo, no siempre era así, ya que existían impuestos indirectos que les afectaba directa o indirectamente a ellos. A causa de estos privilegios fiscales los poderosos hacendados y ricos burgueses del tercer estado intentarían formar parte de estos estamentos privilegiados.

Privilegios jurídicos. Disfrutaban de un estatus diferente al del estado llano. El derecho y las penas impuestas no eran las mismas para los miembros de la nobleza que para un campesino común. Asimismo, el clero gozaba de un derecho propio, distinto del civil.

Privilegios honoríficos. Gozaban de un estatus que no podían alcanzar los miembros del tercer estado. Recibían honores en sus señoríos o a nivel estatal, teniendo privilegios que pueden parecer menos importantes que los dos anteriores, pero que tenían mucha carga de significado social.

Para conocer más sobre estos estamentos privilegiados de la sociedad española del siglo XVI puedes leer las siguiente entrada: La nobleza de España del siglo XVI y el clero de España del siglo XVI.

El Tercer Estado: campesinos y burgueses

El Tercer Estado o estado llano es el resto de la población que no pertenece a la nobleza ni al clero. Son los que debían pagar impuestos y trabajar para el sostén de la sociedad. Dentro de este estado llano podríamos hablar de una sociedad variopinta: campesinos, burgueses, buscavidas, etc.

A los pertenecientes a este grupo también se les llamó pecheros, ya que eran los únicos, al estar la nobleza y el clero excluidos, que estaban obligados a pagar o contribuir el pecho. ¿Qué es el pecho? El pecho era el tributo que se pagaba al rey, al señor territorial o a cualquier otra autoridad. Es decir, pechar significaba pagar impuestos.

Para saber más sobre el Tercer Estado en la España del siglo XVI puedes consultar el artículo correspondiente a la revista número 5 de La Crisis de la Historia a través de este enlace.

Los pobres y marginados en la España del siglo XVI

He dejado aparte los marginados y los pobres de la España de la Edad Moderna. El mismo concepto de pobreza y marginación es un poco difícil de definir, ya que en ocasiones es muy subjetivo. A esta marginación pertenecerían los que viven en la miseria, en la indigencia o en la pobreza. Vivían en el límite de la vida y la muerte, malviviendo y sobreviviendo en un mundo difícil.

Pobreza en España Edad Moderna.jpg

Figura 2. San Diego de Alcalá dando de comer a los pobres. Autor: Murillo. Fuente: Wikimedia Commons

Los pobres provenían por norma general del Tercer Estado, aunque hay casos en los que hay miembros de la nobleza o el clero que vivían en la pobreza. No eran del todo marginados, pero formaban parte de aquellos que apenas tenían para subsistir.

El estudio de la pobreza tiene sus raíces en la historiografía marxista, aunque será a partir de la escuela de Annales, en busca de su historia total, cuando habrá una relativa mayor proliferación de estudios al respecto. Siempre han sido un poco olvidados en los libros y en la enseñanza y por eso creo que se merecen un artículo al respecto, que espero que leas y disfrutes.

Las minorías étnico-religiosas en la España Moderna

Además de la división de la sociedad en estamentos, es interesante conocer otros parámetros de diferenciación social. Considero que es importante hablar de las minorías étnico-religiosas de la sociedad española del siglo XVI, ya que tendrán una gran importancia en la política y la economía de la Edad Moderna en España.

Entre estas minorías destacan sobre todo dos grupos: los conversos y los moriscos. Los conversos eran las personas de origen judío que se habían convertido al cristianismo durante la Baja Edad Media o cuando se planteó la expulsión de los judíos de España en 1492 por parte de los Reyes Católicos. Los moriscos eran los musulmanes que seguían viviendo en la España cristiana tras la Reconquista.

Por un lado, los conversos eran mal vistos por la sociedad. Los cristianos viejos presumían de serlo y mantenían un odio hacia aquel que tenía un origen judío. Los Estatutos de Limpieza de Sangre, habituales en la Edad Moderna española, darán muestra de esta situación.

Por otro lado, los moriscos eran un grupo que se mantenía aislado de la sociedad cristiana. Mantenían su religión y su cultura, siendo numerosos en el antiguo Reino de Granada y en el levante mediterráneo. La creciente animadversión y presión hacia ellos acabaría con su expulsión de España en 1609.

Finalmente podemos nombrar también a otras minorías como los gitanos, que en la Edad Moderna suponían un problema a las autoridades ya que no se integraban en la sociedad española del siglo XVI.

Este es un tema muy interesante y complejo. Por este motivo dedicaré un número especial al respecto al que podrás acceder en el siguiente enlace: Las minorías étnico-religiosas en España en la Edad Moderna.

Expulsión de los judíos de España.jpg

Figura 3. Expulsión de los judíos de España. Autor: Emili Sala Francés. Fuente: Wikimedia Commons

La mujer en la España a inicios de la Edad Moderna

En este número, por falta de tiempo, no podré abarcar un tema tan interesante como el papel de la mujer en la sociedad española del siglo XVI. La historiografía tradicional no se había ocupado de una historia específica de las mujeres hasta que el movimiento feminista empezó a partir de mediados del siglo XX a realizar estudios sobre la mujer a lo largo de la historia.

Considero que la historia de género es fundamental para llegar a comprender la evolución de la sociedad a lo largo de la historia. Y no hay que confundir. La historia de género no es una historia feminista o femenina. Es una historia que cuenta la visión de una parte de la sociedad, visión que no ha sido considerada a lo largo de muchos siglos en los estudios de la historia. Es un tema interesante que seguro abordaré en un futuro para acabar de complementar la historia de la sociedad española del siglo XVI.

Conclusión

Conocer la sociedad española del siglo XVI es importante para conocer mejor la España del siglo XVI. En números anteriores hemos visto la historia política de España durante el reinado de Carlos I de España. Aunque no dejaba de ser una historia narrativa, que cuenta solo una parte de la historia. Ya la escuela de Annales quiso en el siglo XX ir más allá de esa historia narrativa introduciendo temas de carácter económico y social. Muchos historiadores incorporan en sus libros apartados sobre historia social, económica, cultura, de género, etc. Por ello, incorporando una historia de la sociedad española en época del emperador Carlos V intento aportar un poco para que conozcas esa “historia total” que pretendieron conseguir algunos historiadores del siglo XX.

En las siguientes entradas puedes ampliar información:

La expansión demográfica en el siglo XVI

La nobleza española del siglo XVI

El clero en España en el siglo XVI

El Tercer Estado en España en el siglo XVI

Pobres y marginados en España en el siglo XVI

Las minorías étnico-religiosas en España en la Edad Moderna

Bibliografía

Si quieres ampliar tus conocimientos sobre este tema, puedes consultar los siguientes libros. El enlace de cada libro da a Amazon, lo que te permitiría su compra en caso de que lo desees.

Floristán, A. Historia Moderna Universal. Editorial Ariel. Barcelona. 2010

Floristán, A. Historia de España en la Edad Moderna. Editorial Ariel. Barcelona. 2011.

Lynch, J. Los Austrias (1516-1700) . Editorial Crítica. 2000

Ribot García, L. Historia del mundo moderno. Actas. Madrid. 2009

Licencia Creative Commons

La sociedad española del siglo XVI por La Crisis de la Historia se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

The following two tabs change content below.

Jose Palanca

La Crisis de la Historia es una revista digital de historia. Se intentará demostrar que no hay una crisis de la historia. Todo lo contrario, existen nuevas visiones de la historia que mejoran la comprensión del pasado de la humanidad y ayudan a entender el presente. Espero que te haya gustado, comenta el artículo, compártelo en las redes sociales y suscríbete para recibir noticias cuando hayan nuevas publicaciones. Muchas gracias

Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies