El Juego Real de Ur

El Juego Real de Ur es uno de los juegos más antiguos de la humanidad que se conocen hoy en día. En su día era un juego muy popular en Sumeria y su juego recuerda mucho al actual juego de parchís. El Juego Real de Ur más conocido es el que se encuentra en el Museo Británico.

Características generales del juego de Ur del museo Británico

Este juego se encuentra en la sala 56 del Museo Británico, dedicado a  Mesopotamia. El tablero está hecho de madera y se conservan bastante bien las casillas y el colorido inicial.  Las dimensiones del juego son 30 cm de largo, 11 cm de ancho y 2,4 cm de espesor. Como se puede ver, era un juego manejable, lo que posiblemente popularizaría su extensión. Acompañando a este juego se encuentran las 14 fichas (7 de color blanco y 7 de color negro) más tres dados de forma piramidal.

La ciudad de Ur

La ciudad de Ur fue una importante ciudad-estado situada en el Sur de Mesopotamia y que formaba parte de la cultura sumeria. Sus ruinas se encuentran a 24 km al Suroeste de la ciudad iraquí de Nasiriya. Las ruinas de la ciudad eran llamadas por los habitantes locales Tell al-Muqayar. Como en otras ruinas de antiguas ciudades del Creciente Fértil, el primer término Tell significa montículo. En muchos casos estos montículos entierran debajo restos de ciudades o asentamientos prehistóricos o de la antigüedad.

Los primeros restos de Ur pertenecen al periodo de El Obeid, a finales del Neolítico de Próximo Oriente. En este periodo de El Obeid se produjeron los primeros asentamientos urbanos en la zona, lo que hace de Ur una de las ciudades más antiguas de Sumeria. Destaca en arqueología las Tumbas Reales de Ur, que serán importantes para el estudio de la ciudad y de las civilizaciones antiguas de Mesopotamia. En sumeria también aparecerán escritos los primeros proverbios y refranes de la historia.

Descripción del Juego Real de Ur

El Juego Real de Ur era un juego para dos jugadores. Era del tipo “de carreras”, similar a los actuales parchís o backgammon. El juego se compone de un tablero de madera en las cuales hay 20 casillas. Normalmente existen dos piezas de doce y seis casillas respectivamente, unidas por un puente de dos casillas. Todas las casillas están decoradas por grupos con imágenes similares. Destacan cinco casillas especiales, las cuales tienen un dibujo en forma de roseta. Estas casillas se encuentran en zonas simétricas del tablero. En la imagen del Juego Real de Ur se puede ver la disposición de estas casillas de forma fácilmente visible.

Adicionalmente, cada uno de los jugadores disponía de siete fichas. Un grupo de fichas era de color negro. El otro grupo de fichas era de color blanco. Estas fichas del juego solían ser pequeños discos de concha y lapislázuli, decorados o sin decorar. En el Juego Real de Ur existente en el Museo Británico las fichas están decoradas con cinco puntos. Para mover las fichas se usaban tres dados de forma piramidal. En ocasiones se usaban dados en forma de tetraedros o bastoncillos.

File:Ur-Nassiriyah.jpg

Figura 1. Ruinas de la ciudad de Ur. al fondo se observa el zigurat. Iraq. 2006. Fuente: Wikimedia Commons

Cómo jugar al juego real de Ur

No se conocen las normas del juego en esta época pero se pueden deducir, por los hallazgos arqueológicos, como se jugaba el s. II a.C. En el Museo Británico se conserva una tablilla del año 177 a.C. que explica las reglas del juego y es la que se explica en el Museo Británico.

Reglas generales

De forma general, cada jugador tiene cuatro fichas y 3 dados. El juego consiste en que cada ficha haga su recorrido y llegue hasta el final del tablero. Gana quien consiga sacar todas las fichas del tablero en primer lugar. Según las reglas del Museo Británico, la entrada de las fichas al tablero se realiza por el cuarto cuadro de las filas de los extremos. Un jugador entraba por la fila superior. El otro entraba por la fila inferior.

El número de casillas que debe recorrer a partir de entonces viene dado por las diferentes combinaciones dadas por los dados. Estas combinaciones son las siguientes:

  • Tres vértices rojos valen 5 puntos y se vuelve a tirar
  • Tres vértices blanco valen 4 puntos y se vuelve a tirar
  • Dos vértices blancos no puntúan y el turno pasa al oponente
  • Un vértice blanco vale un punto y el turno pasa al oponente
  • Una ficha entra en el tablero si se obtiene una tirada de 4 o 5 puntos
Reglas del Juego de UR

Figura 2. Tablilla en escritura cuneiforme del año 177 a.C. donde se explican las reglas del Juego Real de Ur. Museo Británico. Fuente: Wikimedia Commons

Forma de jugar

Cada casilla del tablero solamente puede ser ocupada por un peón excepto las casillas marcadas y la última que son casa y no tienen esta limitación. Si un peón cae en una casilla ocupada por un adversario, la retira del tablero y tiene que empezar de nuevo. Supuestamente, el recorrido es el siguiente:

  • A partir de la entrada, las fichas debían seguir hacia la izquierda hasta alcanzar la esquina.
  • Posteriormente pasaban a la fila central y avanzaban hacia la derecha.
  • Cuando llegaban al último cuadro giraban hacia la fila de su lado hasta llegar al último cuadro, que está marcado con una roseta. En este último cuadro las fichas llegan a su final, parecido a la casilla final del juego del parchís.

Las rosetas

En el recorrido existen unas casillas que tienen un tratamiento particular, las llamadas rosetas. Aparentemente, y en principio, parecen ser seguros donde una ficha no podía ser capturada. Pero también podrían servir para conseguir una tirada extra o para enviar a una ficha de vuelta al comienzo. El hecho es que se sitúan cada cuatro casillas, lo que sugiere que el número cuatro era especialmente importante en el juego.

juego real de Ur.

Figura 3. Juego Real de Ur. Museo Británico. Fuente: Wikimedia Commons

Otras hipótesis sobre la forma de jugar al juego real de Ur

El recorrido total es de 14 casillas, lo que hace que el juego sea relativamente rápido. Hay otras hipótesis que suponen otros recorridos o incluso que una vez llegado al final se tenga que volver al principio. Otra hipótesis supone que cada jugador comenzaba por una de las casillas marcadas con rosetas en la esquina izquierda, recorrían separados las cuatro casillas de las filas de los extremos, luego pasaban el puente y giraban en redondo, pasando por las seis casillas de la segunda pieza, para embocar de vuelta la fila central hasta llegar al extremo izquierdo, donde estaba la meta. Este recorrido hacía un total de veinte casillas.

Enlaces para jugar al juego

La explicación del juego puede parecer algo difícil, pero realmente es un juego muy fácil y entretenido de jugar. Lo mejor para acabar de entender el juego es empezar a jugar y pasar un breve lapso del tiempo olvidándote del mundo exterior y pasar el tiempo jugando a un juego milenario. Y no hay que olvidar que forma parte de la belleza de la artesanía sumeria.

Existen diversas páginas web donde se puede jugar online. La Crisis de la Historia deja a continuación dos enlaces.

Jugar online juego Real de Ur

Jugar online juego Real de Ur

También existen empresas que fabrican el Juego Real de Ur. Cualquiera puede encontrarlo por la red, por si fuera de su interés jugar al juego. Ya es cuestión de gustos y se deja en vuestras manos.

Bibliografía para ampliar información

Más información se puede encontrar en la página web del Museo Británico: El Juego Real de Ur

También puedes saber de la civilización sumeria en bibliografía sobre historia antigua de Próximo Oriente. Aunque de forma específica para este artículo he empleado esta bibliografía:

Guiral Plegrín, C. y Zarzalejos Prieto, M. 2003. Arqueología de Egipto y del Próximo Oriente. Arqueología del Egeo y de Grecia. UNED. Madrid.

Kramer, S. N. 2010. La historia empieza en Sumer. Libros singulares.

Kuhrt, A.  2014. El Oriente Próximo en la Antigüedad 1: c 3.000-330 a.C. Editorial Crítica. Madrid

Liverani, M. 2012. El antiguo Oriente: Historia, sociedad y economía. Editorial Crítica. Madrid

The following two tabs change content below.

Jose Palanca

La Crisis de la Historia es una revista digital de historia. Se intentará demostrar que no hay una crisis de la historia. Todo lo contrario, existen nuevas visiones de la historia que mejoran la comprensión del pasado de la humanidad y ayudan a entender el presente. Espero que te haya gustado, comenta el artículo, compártelo en las redes sociales y suscríbete para recibir noticias cuando hayan nuevas publicaciones. Muchas gracias

Deja un comentario

Acepto la política de privacidad *

 

La Crisis de la Historia te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Jose Palanca Cabeza (La Crisis de la Historia) como responsable de esta web. 

La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. 

Legitimación: Consentimiento del interesado. Como usuario e interesado te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Raiola (proveedor de hosting de La Crisis de la Historia) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Raiola. (https://raiolanetworks.es/wp-content/uploads/Politicadeprivacidad.pdf). El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no atender pueda tu solicitud.

Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@lacrisisdelahistoria.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.

Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: https://www.lacrisisdelahistoria.com, así como consultar mi política de privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.