El Gobierno Provisional ruso

El Gobierno provisional ruso es el gobierno que se formó el Petrogrado, la capital rusa, tras la abdicación del zar como consecuencia de la revolución de febrero de 1917. Este gobierno pretendía incorporar a Rusia a la serie de países occidentales que tenían como forma de gobierno una democracia parlamentaria. Pero solamente pudo gobernar 8 meses. En octubre tuvo lugar la revolución de octubre de 1917 que provocó la caída de este Gobierno Provisional y la toma de poder por parte de los bolcheviques. Este periodo de Gobierno Provisional se puede considerar como parte del proceso de revolución rusa de 1917.

En la época del gobierno Provisional ruso se empleaba en aquel país el calendario juliano, que tiene un desfase de días con el calendario gregoriano, el que se empleaba en la mayoría de países occidentales de la época y el que seguimos empleando actualmente. De ahí que en este artículo usaré las dos fechas separadas por una barra (/): la primera corresponderá al calendario juliano y la segunda al gregoriano.

Hacia la creación del Gobierno Provisional

La revolución de febrero de 1917

En febrero de 1917 (marzo según el calendario gregoriano) estalló la revolución de febrero, la primera fase de la revolución rusa de 1917. La revolución de febrero tendría unas importantes consecuencias para la política rusa ya que se consiguió derrocar al gobierno del zar. En mitad de una guerra, puesto que en esos momentos Rusia formaba parte de los aliados en la Primera Guerra Mundial que les enfrentaba a las potencias centrales, Rusia no podía permitirse quedarse sin gobierno.

Creación del Comité Provisional

Durante la revolución de febrero el zar, tomando medidas erróneas, mandó disolver la Duma. Los diputados de la asamblea rusa se negaron a disolverla y el día 27 de febrero/12 de marzo se reunieron. Decidieron crear un Comité Provisional de la Duma, lo que en la práctica era crear un poder alternativo al zar.

El nombre completo de este comité dejaba clara sus intenciones.: “Comité para el restablecimiento del orden en Petrogrado y la relación con las instituciones y partidos políticos”. Era un Comité dominado por los liberales, que veían con temor el éxito de una revolución socialista.

Este Comité Provisional se declaró como el órgano de gobierno de Rusia, aunque después podrás comprobar como de facto no fue así, ya que ese mismo día se instauró el Soviet de Petrogrado.  Tras autoproclamarse como gobierno, adoptó medidas para controlar el Estado. Ordenó la detención de los ministros zaristas y proclamó su control sobre la administración.

Comunicó a todo el país el día 28 de febrero/13 de marzo el cambio de régimen. En el frente de guerra los militares recibieron la noticia con estupor, aunque los altos mandos no rechazaron de forma completa este Comité Provisional ya que pensaban que de este modo se podía frenar la revolución social.

Institución del Soviet de Petrogrado

El mismo día  en el que se creó el Comité Provisional, el 27 de febrero/12 de marzo, se instituyó en Petrogrado el Soviet de obreros y soldados. Todo sucedió cuando excarcelados mencheviques, acompañados por la multitud y por otros políticos de izquierda, deciden resucitar el Soviet de Petrogrado que surgió en los sucesos de 1905.

Soviet de Petrogrado.jpg

Figura 1. Asamblea del Soviet de Petrogrado en 1917. Fuente: Wikimedia Commons

El Soviet de diputados de obreros y soldados de Petrogrado creó un Comité Ejecutivo Provisional compuesto por mencheviques y socialistas revolucionarios. Este Comité se adelantó al Comité Provisional de la Duma en cuanto a gobierno ya que nada más crearse dicta los primeros decretos revolucionarios. Crea una comisión de Abastos, una comisión militar y comités de barrio. Se creaba un poder popular paralelo al instaurado desde la Duma.

Las intenciones de los bolcheviques

Los bolcheviques se convertirán en el elemento político más desestabilizador durante el Gobierno Provisional. El mismo día 27 de febrero/12 de marzo, fecha de creación del Comité Provisional y del Soviet de Petrogrado, emiten un comunicado donde declaran que hay que realizar una lucha revolucionaria de los trabajadores de todos los países, contra los gobiernos capitalistas y que cese la guerra.

Este manifiesto evidencia las diferencias con otros partidos de izquierda, como mencheviques y socialistas revolucionarios, que durante estos 8 meses de Gobierno Provisional formarían en algún momento parte de este. Por contra, los bolcheviques nunca participarían con el gobierno y reivindicarían continuamente el fin de la guerra y la necesidad de una revolución socialista.

La abdicación del zar Nicolás II y la formación del Gobierno Provisional

La negociación del Comité Provisional de la Duma y del Comité Ejecutivo Provisional del Soviet de Petrogrado se inició nada más finalizó la revolución de febrero. Entre los dos acordaron la formación de un gobierno provisional dentro de una república parlamentaria, lo que implicaba que el zar debía abdicar.

La abdicación de Nicolás II

Sin apoyo político, sin apoyo de la población y sin apoyo militar, el zar Nicolás II abdicó el 2 de marzo/15 de marzo de 1917 en favor de su hermano menor, el gran duque Mijaíl Alexándrovich – a pesar que en un inicio quería abdicar en favor de su hijo-. Esta noticia de traspaso de corona fue mal recibida en la capital rusa, donde el miembro del comité Miliukov fue abucheado al anunciarlo. El gran duque, viendo en peligro su cabeza, firmó su abdicación.

El 3 de marzo/16 de marzo se publicaron ambas abdicaciones. Era el fin de los zares rusos. La dinastía Romanov, en Rusia desde 1613, había finalizado. “A mi alrededor todo es infamia, traición y cobardía”. Estas palabras escribiría en su diario el último zar de Rusia, que moriría asesinado en 1918.

Abdicación de Nicolás II de Rusia.jpg

Figura 2. Recreación de la abdicación de Nicolás II en el tren real. Autor: Desconocido Fuente: Wikimedia Commons

La formación del Gobierno Provisional ruso

Sin el zar el Gobierno Provisional ruso se legitimaba para gobernar. La creación de este Gobierno Provisional venía con ciertas condiciones que pactaron ambos Comités: la garantía de libertades políticas, la amnistía política y la preparación de elecciones para la creación de una Asamblea Constituyente. De momento se dejaban al lado grandes cuestiones políticas, como la guerra, la reforma agraria y otras cuestiones sociales y laborales.

El príncipe Lvov, del partido Cadete, fue nombrado primer ministro de este Gobierno Provisional.  Habían miembros de otros partidos políticos, entre los que estaban Miliukov, ministro de Asuntos Exteriores y miembro del partido Cadete; Gnikov, ministro de Guerra, del partido octubrista; y Kerenski, ministro de Justicia y Vicepresidencia, del partido socialista-revolucionario.

La dualidad en el poder

Con la creación del Gobierno Provisional y la permanencia del Soviet se instauró en Rusia una dualidad de poderes, que creó una gran inestabilidad en esta etapa de 8 meses que transcurrió desde la revolución de febrero hasta la revolución de octubre. Era una situación difícil de manejar.

El Gobierno Provisional tenía la intención de consolidar una república parlamentaria, con apoyo de la burguesía. El Soviet de Petrogrado pretendía instaurar medidas socialistas y gozaba del apoyo de los campesinos, los obreros y los soldados. Entre los delegados de los soviets destacaban los bolcheviques, que pretendían una auténtica revolución socialista.

A pesar de esta situación antagónica, ambas instituciones se necesitaban mutuamente.  El Gobierno necesitaba al Soviet para controlar a las masas y el Soviet necesitaba al Gobierno para controlar al ejército y legitimar su poder.

El segundo poder: los Soviets

La Orden del día 1 de marzo

Tras dictar los primeros decretos revolucionarios el 27 de febrero/12 de marzo, el 2 de marzo/15 de marzo el Soviet de obreros y soldados de Petrogrado publicó en el periódico Izyestiala “Orden del día nº1”.

Esta orden decretó la elección del Comité de Soldados, al que quedarían sometidas las órdenes de la Comisión Militar de la Duma. Según esta orden, las órdenes militares por parte de los oficiales solo se ejecutarían siempre y cuando no contradijesen las decisiones del Soviet. Es decir, era una orden que quitaba poder a los oficiales del ejército.

Esta orden implicaba que el Soviet de Petrogrado compartiría el poder ejecutivo con el Gobierno Provisional. Y en un campo crucial teniendo en cuenta que Rusia seguía participando en la Primera Guerra Mundial contra las potencias centrales.

Esta decisión se había producido como consecuencia de los hechos de la revolución de febrero. Los días 27 y 28 de febrero (12 y 13 de marzo) muchas tropas se unieron a los manifestantes, pero sin contar con el apoyo de una gran parte de los oficiales, los cuales abandonaron sus puestos al ver el motín de los soldados.

¿Por qué se llegó a esta decisión por parte del Soviet? Una vez creado el Comité provisional de la Duma, los oficiales vieron en este la autoridad de poder bajo el cual debían estar. Pero los soldados seguían bajo las órdenes del Soviet de Petrogrado. Había un poder dual de difícil solución. El Comité intentó tomar el control de las fuerzas armadas, ordenando que los oficiales regresaran a sus unidades. Pero los soldados no veían con buenos ojos esta decisión del Comité de la Duma y acudieron al Soviet, el cual decretó esta orden.

Esta orden es de capital importancia, ya que limitaba el control del nuevo Gobierno Provisional sobre el ejército. Tenía que consultar al Soviet a la hora de tomar decisiones en las fuerzas armadas. Esta falta de control absoluto del Gobierno Provisional sobre las Fuerzas Armadas sería fundamental para que la revolución de octubre de 1917 triunfara. También fue decisiva para la creación del Ejército Rojo en la Guerra Civil posterior a la revolución de octubre.

Orden del 1 de marzo

Figura 3. Orden del 1 de marzo. Autor: Soviet de Petrogrado. Fuente: Wikimedia Commons

La creación de soviets por el resto de Rusia

El Soviet de Petrogrado fue el ejemplo de la creación de un poder por el pueblo que hiciera frente al gobierno controlado por la aristocracia. Tras la creación del Soviet de obreros y soldados en la capital el 27 de febrero/12 de marzo de 1917 llegaron muchos más a lo largo de todo el país.

Los obreros crearon comités de fábrica. Los soldados y los marineros crearon comités militares. En algunos casos estos comités humillaron a sus antiguos oficiales o capataces. En la mayoría de acciones no hubo violencia, aunque hubo excepciones, como en el caso del almirante Nepenin en la flota del Báltico en Helsinki.

Otros grupos de la sociedad siguieron el ejemplo de soldados y obreros. Fueron proliferando soviets a nivel local y regional. Poco a poco estos soviets sectoriales se fueron fusionando a imagen de la capital, surgiendo soviets de obreros y soldados en otras ciudades rusas.

Según la bibliografía consultada hubo un entusiasmo popular a la hora de constituir estos consejos populares. Durante décadas la población había estado reprimida. La gente quería expresar sus opiniones sin temor al castigo. En muchos lugares nacieron apasionados debates en lo que se difuminaba la política pública y los aspectos privados. Se convirtieron en órganos representativos de los participantes del soviet.

Para la creación de los soviets también ayudaron ciertas tradiciones culturales rurales de Rusia. En muchas aldeas de Rusia y Ucrania existían desde hacía siglos comunas en las cuales los campesinos hablaban sobre cuestiones de importancia para la supervivencia y funcionamiento de la aldea. Los campesinos que fueron a las ciudades a trabajar en las grandes fábricas se llevaron consigo esta tradición, por lo que la creación de consejos y asambleas fue más fácil que si no hubieran traído esa cultura asamblearia.

Los soviets eran consejos populares. Se elegía por democracia directa, lo que difería con la representación parlamentaria de las democracias liberales europeas y la del Gobierno Provisional. A pesar de que el nombre de ellos aludía a profesiones, como la de obreros y soldados, pronto se convirtieron en la representación política de las masas. Para el pueblo llano, los soviets eran su verdadera representación del poder.

El 3 de junio/16 de junio de 1917 se inició el Primer congreso Panruso de los Soviets de Diputados de obreros y soldados. Este congreso eligió un Comité Central Ejecutivo que sería el encargado de coordinar todos los soviets rusos. Parecía que los soviets de la nación se podían convertir en una asamblea del pueblo.

Mas, como se verá más adelante, los soviets pronto se convirtieron en campo de batalla de los distintos partidos de la izquierda rusa. Mencheviques, bolcheviques y socialistas revolucionarios serán los principales actores de los soviets, saliendo vencedores los bolcheviques en los sucesos de la revolución de octubre. A partir de entonces el papel de estos soviets se difuminará hasta ir desapareciendo tras la Guerra Civil Rusa, cuando se creó la URRS.

El regreso de Lenin

La revolución de febrero trajo consigo la amnistía de políticos. Como consecuencia muchos exiliados, sobre todo de la izquierda rusa, regresaran a su patria natal. El día 13 de marzo/26 de marzo volvieron a Petrogrado nombres como Kamenev y Stalin. Estos primeros bolcheviques vueltos tras el exilio se aproximaron a los mencheviques, firmando en el diario Pravda de forma conjunta un artículo donde se oponían al fin de la guerra.

Lenin, mientras tanto, se encontraba en su exilio en Zurich. Desde allí envió las llamadas “cartas desde lejos”, en las que proclamaba que la revolución de febrero era solo la primera etapa para realizar la revolución del proletariado. Solamente esta revolución socialista traería la paz al país y a Europa. Lenin era, por tanto, contrario a las tesis de los mencheviques. Deseaba una revolución socialista y el fin de la participación rusa en la guerra. Era contrario a la cooperación con el Gobierno Provisional y con aquellos que colaboraran con él (en alusión a los mencheviques).

Lenin preparó su vuelta a Petrogrado. Para ello se tuvo que convencer al gobierno alemán de que pudiera atravesar Alemania en tren. El Kaiser aceptó. El gobierno alemán se convenció de que su vuelta a Rusia y su s ideas políticas contribuirían a crear un conflicto interno en Rusia que les beneficiara. Este permiso especial dio pie a que los opositores de Lenin lanzaran el rumor de que Lenin era un agente alemán que tenía el objetivo de sacar a Rusia de la guerra para beneficio de los países centrales.

Lenin y otros exiliados rusos regresaron en un vagón denominado “el vagón sellado”, debido a que se le concedió estatus de extraterritorialidad. El 27 de marzo/9 de abril el tren salió de la ciudad suiza rumbo a Petrogrado. El 3 de abril/16 de abril de 1917 a las 23.10 horas Lenin llegaba a la estación de Finlandia de la capital rusa. Regresaba tras una década de exilio.

Allí le esperaron miembros del Comité Central, del Comité Bolchevique de Petrogrado y dirigentes bolcheviques. En la estación, el presidente del Soviet de Petrogrado, el menchevique Chjeide, en previsión de las intenciones mostradas por Lenin, le dio la bienvenida y le mostró su deseo de que su objetivo fuera defender la revolución de los enemigos interiores y exteriores. Esto mostraba el deseo de los mencheviques de seguir la guerra. Per Lenin respondió con una proclama revolucionaria donde exhortaba a la revolución socialista que acabara con la guerra y el capitalismo.

discurso de Lenin.jpg

Figura 4. Discurso de Lenin en la fábrica de Putilov en mayo de 1917, tras su regreso del exilio. Autor: Isaak Brodsky. Fuente: Wikimedia Commons

Las Tesis de Abril

Al día siguiente de su vuelta del exilio, Lenin leería sus famosas tesis de abril. El día 4 de abril/17 de abril el dirigente bolchevique expuso sus tesis en el Palacio de Taurida ante sus camaradas de partido. Horas después expondrá estas mismas tesis ante delegados mencheviques, bolcheviques y socialistas que asistían a la Conferencia de los Soviets de diputados de obreros y soldados de Rusia. Días después, el 7 de abril/20 de abril, el número 26 del diario Pravda las publicaría en su periódico.

Las reacciones a las tesis fueron mayoritariamente contrarias. En la conferencia tuvo la oposición de los mencheviques y socialistas. El secretario ejecutivo del soviet, el menchevique Bogdanov, despreció a Lenin y calificó sus tesis de delirio de un loco. El diario Pravda calificó las tesis como inadmisibles. Le acusaban de hacer política de lo viejo y que basaba sus tesis en construcciones abstractas. Tuvo una gran oposición. Lenin había sufrido una aparente derrota política, aunque sus ideas calaron en los bolcheviques y serían las bases de la revolución de octubre.

¿Qué decían las Tesis de abril de Lenin?

Pero ¿qué decían las tesis de abril de Lenin para qué causara tanto escándalo? Te hago un pequeño resumen: las tesis de abril de Lenin incitaban a derrocar al Gobierno Provisional para establecer un nuevo orden socialista. Casi nada.

Lenin expuso que el fin de la guerra solamente se acabaría si se acababa con el orden imperialista aún vigente que estaba representado por el Gobierno Provisional, al cual no había que apoyar (en alusión sobre todo a los mencheviques). Para él, el Gobierno ruso era de tipo burgués, que gobernaría en favor de los intereses de los burgueses y que continuaría la guerra en beneficio de los intereses de los burgueses. Por tanto, había que pasar a una segunda fase de la revolución con el objetivo de implantar un orden socialista.

La única forma de gobierno que acabaría con la guerra sería aquél en el que el estado sentaría controlado por los obreros a través de los soviets. En lugar de una república parlamentaria debería constituirse una república de los soviets. Y para desmarcarse de los socialistas de las democracias parlamentarias de otros estados europeos postulaba la idea, que después realizaría tras la victoria bolchevique en la revolución de octubre, de cambiar su nombre para no coincidir con aquellos.

El nuevo estado socialista estaría controlado por los Soviets. Sería una república socialista, donde se confiscarían todas las propiedades agrarias y solamente existiría un único banco nacional. El control de la producción estaría en manos del estado.

En definitiva, sentó las bases del estado que surgió tras la revolución de octubre de 1917.

Las aspiraciones nacionalistas

La revolución de febrero vino también acompañada de la creación de asambleas y consejos en regiones con aspiraciones nacionalistas con una mayoría no rusa. Empero, hay que matizar un poco esta aspiración nacionalista. Rusia estaba en medio de una guerra, por lo que estos consejos nacionalistas empezaron pidiendo una mayor autonomía en lugar de una secesión respecto el imperio ruso. Esto se debía a que había temor por parte de algunos nacionalistas antirrusos de quedarse indefensos ante las potencias centrales.

Estos organismos nacionales empezaron a constituir una oposición al Gobierno Provisional de Petrogrado. Aunque dentro de estas regiones nacionalistas había un numeroso grupo de campesinos, obreros y soldados ajenos a estas aspiraciones, ya que ellos querían paz y comida. Dejaban de lado las cuestiones nacionales para exigir medidas sociales y económicas que facilitaran su supervivencia.

Vamos a ver ahora dónde se formaron estos consejos. En Ucrania se formó la llamada Rada, que era el Consejo central de Ucrania, el 2 de marzo/15 de marzo de 1917. Dese Kiev la Rada exigía un mayor autogobierno.

En otros lugares sucedió algo similar. En Finlandia se presionó para exigir el Sejm, un parlamento finlandés que administrara Finlandia. También pasó lo mismo en Estonia, Letonia y Transcaucasia. En este último lugar el Gobierno provisional creó un Comité Especial Transcaucásico, aunque tuvo problemas frente a los socialistas y los soviets de distintas nacionalidades que estaban dentro de la región transcaucásica (georgianos, armenios y azerbaiyanos).

En definitiva, el Gobierno provisional no tendría solo el problema de compartir el poder con los soviets, de administrar un país en crisis, de liderar una guerra contra las potencias de eje, sino también tenía que luchar contra problemas territoriales. La administración centralizada del imperio ruso había sufrido un traspiés durante la revolución de febrero.

El Primer Gobierno Provisional ruso

Las primeras medidas

Volvemos de nuevo al Gobierno Provisional ruso. El zar había abdicado. ¿Qué rumbo político tomaría el nuevo gobierno? Este nuevo gobierno tenía un perfil moderado en la mayoría de sus componentes, aunque tenían la presión de los dirigentes socialistas y de los soviets. De este modo las primeras medidas que tomaron fueron bastante radicales para lo que se esperaba y provocaron el fin del Antiguo Régimen que aún existía en la Rusia zarista.

gobierno provisional.jpg

Figura 5. Primer Gobierno provisional ruso de 1917. Autor: Russian Information Bureau. Fuente: Wikimedia Commons

Las medidas más destacadas fueron las relativas a las libertades civiles: se permitió la libertad de opinión, la libertad de prensa, la libertad de opinión, la libertad de asociación y la libertad religiosa. Se abolió la pena de muerte, así como los privilegios religiosos y sociales. Se implantó la igualdad de derechos. El gobierno también se comprometió a la celebración de elecciones a una Asamblea Constituyente (esto significa elecciones para un parlamento que se encargaría de redactar y consensuar una constitución; de esta forma Rusia sería una democracia parlamentaria).

Aquí no quedó todo. Hubo más decisiones y medidas que rompían con el régimen de los zares. Se destituyeron a los antiguos gobernadores de las distintas regiones y sectores. A partir de entonces, las funciones de dichos gobernantes pasarían a manos de los presidentes de las corporaciones locales.

Las medidas sociales fueron más escasas, aunque no por ello menos importantes. El 10 de marzo/23 de marzo el gobierno legalizó la jornada laboral de 8 horas. Esta era una medida que tuvo que realizar por la presión del Soviet de Petrogrado.

Finalmente, realizó legislación relacionada con las distintas nacionalidades existentes dentro del imperio ruso. El 4 de marzo/17 de marzo restableció la Constitución de Finlandia. Unos días después, el 12 de marzo/25 de marzo reconoció el derecho de independencia de Polonia (aunque en la práctica el territorio polaco había sido conquistado casi en su totalidad por Alemania). También creó comisiones para estudiar e implantar la autonomía en nacionalidades históricas de dentro del imperio. Con ello pretendía aliviar las tensiones territoriales internas.

En definitiva, fueron una serie de medidas para llevar a Rusia a una democracia parlamentaria a la vez que intentaban realizar medidas sociales para apaciguar a los soviets.

¿Guerra o paz?

Sin embargo, ninguna medida daba información sobre la continuidad o no de Rusia en la gran Guerra. La paz era un deseo de gran parte de la población y una exigencia del partido bolchevique. El gobierno sabía esta situación. Al igual que sabían que la guerra y sus consecuencias había sido uno de los motivos clave para el triunfo de la revolución de febrero.

Para los partidos de izquierda aliados del gobierno la situación tampoco era fácil. Mencheviques y socialistas revolucionarios tuvieron una actitud tendente a continuar la guerra. Según ellos creían salvar a la revolución del ejército alemán. En los bolcheviques había algunos dirigentes con este mismo pensamiento, pero con la llegada de Lenin la mayoría de ellos se convencieron de que era necesaria la paz para alcanzar la revolución social.

Poco después de la llegada del nuevo gobierno, el ministro de asuntos exteriores Pável Miliukov declaró a la prensa que Rusia respetaría los acuerdos con los aliados, lo que equivalía a decir que Rusia continuaría en guerra contra las potencias centrales. Pero el Soviet de diputados de obreros y soldados de Petrogrado publicó el 14 de marzo/27 de marzo un “Llamamiento a los pueblos del mundo” en el que declaraba que lucharía contra las clases dirigentes y contra la política zarista con el objetivo de conseguir la paz. No obstante, tampoco abría la posibilidad a una paz a cualquier precio.

Fruto de este llamamiento el Gobierno tuvo que realizar una rectificación de las declaraciones del ministro Milyukov el 27 de marzo/9 de abril. Pero era una rectificación de puertas para afuera, ya que el gobierno seguía siendo partidario de la guerra y de la política expansionista zarista.

Para calmar a los aliados Milyukov envió ya en abril un telegrama a París y Londres donde reafirmaba el compromiso ruso con los aliados y con los tratados secretos firmados con estos en 1915. Estos tratados favorecían el expansionismo ruso, ya que se acordó facilitar la anexión a Rusia de los territorios del mar de Mármara, el Bósforo y el estrecho de Dardanelos, incluyendo Estambul, que para los rusos seguía siendo Constantinopla, ciudad importante para la religión ortodoxa.

Pero el contenido de este telegrama vio la luz gracias a simpatizantes mencheviques que trabajaban en las oficinas de telégrafos de Petrogrado. Este contenido llegó a manos del Soviet de Petrogrado. Como consecuencia el Soviet organizó una gran manifestación para el día 20 de abril/ 3 de mayo de 1917 exigiendo la dimisión de Milyukov y la sustitución del Gobierno provisional.

La crisis de abril de 1917

La crisis de abril se produjo como consecuencia del telegrama de Milyukov y de la manifestación organizada para el día 20 de abril/ 3 de mayo de 1917. Esta crisis de abril fue el primer gran conflicto entre el Gobierno Provisional y el Soviet de Petrogrado, mostrando la dificultad de sostener este poder dual.

El 20 de abril/ 3 de mayo la gente salió a la calle a manifestarse para pedir la dimisión de Milyukov y, ocasionalmente, la dimisión del Gobierno Provisional.  La manifestación se repetiría al día siguiente, aunque con peores consecuencias. Por primera vez hubo una contramanifestación por parte de la burguesía liberal de la capital rusa.

Pavel Miliukov.jpg

Figura 6. El ministro Pavel Miliukov. Fuente: Wikimedia Commons

Estos liberales mostraron su apoyo al gobierno. Hubo enfrentamientos entre distintos grupos, provocando diversos muertos y heridos. Parecía que se iba a acabar en lucha abierta, pero el 21 de abril/ 3 de mayo el Soviet lanzo una proclama en la que llamaba a todos los ciudadanos a evitar el enfrentamiento armado, lo que apaciguó los ánimos de la multitud.

Por otro lado, el general Kornilov ordenó el despliegue de artillería en la capital para disparar contra los obreros y soldados que se manifestaban. Pero el Sóviet, con el poder que disponía tras la Orden del 1 de marzo, lanzó una contraorden que impedía este despliegue de tropas. Kornilov se enfadó y dimitió poco después.

El control de las tropas por parte del Soviet de Petrogrado era una muestra del doble poder existente, que podía desembocar en cualquier momento en un enfrentamiento y en guerra civil. Este control de las tropas por parte del Soviet preocupó al Gobierno Provisional. Este debatió la ruptura con el Soviet o la formación de un nuevo gobierno en la que se incluyeran a representantes del Soviet.

Ante esta demostración de poder por parte del Soviet, el ministro de asuntos exteriores Milyukov y el ministro de defensa Guchkov dimitieron el 30 de abril/12 de mayo. El Gobierno provisional decidió formar un nuevo gobierno en la que participaran socialistas.

La Conferencia de Abril

Entre las jornadas de las manifestaciones de abril y la formación del segundo gobierno provisional hubo también un evento de relativa importancia: la VII Conferencia Nacional del Partido Bolchevique, también llamada la Conferencia de Abril.

En esta conferencia se produjo un vuelco en el apoyo del partido bolchevique respecto a las posturas leninistas. Casi por unanimidad se aprobaron las tesis de abril de Lenin. Es decir, se aprobaba no apoyar al Gobierno Provisional, a finalizar la participación de Rusia en la guerra y dar todo el poder a los Soviets.

Era una gran victoria para Lenin. Tras el impacto inicial de las radicales posturas leninistas, que había provocado un rotundo rechazo por una gran mayoría, muchos dirigentes bolcheviques fueron asumiéndolas y aceptándolas. Era un indicio de que los bolcheviques tenían la intención de controlar al pueblo, derrocar al gobierno y realizar una revolución socialista

El Segundo Gobierno Provisional

La formación del segundo gobierno provisional

Tras la crisis de abril, el Gobierno Provisional tenía que conformar un nuevo gobierno. Los liberales, encabezados por el partido Cadete, optaron por un gobierno de coalición en el cual tendrían cabida los socialistas revolucionarios y los mencheviques. Con esto querían integrar en el gobierno a la oposición para así frenar los ímpetos revolucionarios de las masas. Los socialistas revolucionarios y los mencheviques acabaron aceptando, viendo la oportunidad para realizar la revolución desde arriba.

El 5 de mayo/18 de mayo se formó este Segundo Gobierno Provisional. Se integraban por primera vez ministros socialistas revolucionarios y mencheviques. Entre ellos, por el peso en la política rusa de la cartera, destacaría el socialista revolucionario Alexander Kerenski, nuevo ministro de Guerra.

El ingreso de ministros socialistas y mencheviques trajo algunos resultados positivos desde el punto de vista social. El ministro de trabajo Skobelev, menchevique, consiguió que los obreros tuvieran derecho a arbitraje imparcial en caso de conflictos laborales; el ministro de agricultura Viktor Chernov, socialista revolucionario, consiguió que los terrenos que hubieran caído en desuso durante la guerra pudieran ocuparse por unos comités de la tierra y pudieran cultivarse.

segundo gobierno provisional ruso.jpg

Figura 7. El Segundo gobierno provisional ruso. Autor: Desconocido. Fuente: Wikimedia Commons

Hubieron también otras iniciativas, pero eso no evitaba el principal problema: la guerra. El ingreso de dirigentes socialistas revolucionarios y mencheviques legitimaba, de cierta forma, al gobierno liberal y su posición frente a la guerra. Mas una mayoría de la población estaba en contra de ella y no estaban dispuestas a poner su vida por encima del patriotismo. Los bolcheviques, fuera del Gobierno Provisional y habiendo aceptado las tesis de abril, sería el partido que se convertiría en la principal oposición al gobierno y a la guerra.

El Primer Congreso de Soviets de Rusia

Un mes después de la conformación de un nuevo gobierno tendría lugar el Primer Congreso de todos los Soviets de diputados de los obreros y soldados de Rusia. Este congreso sería importante para conseguir el apoyo al Gobierno Provisional.

Este Primer Congreso se inició el 3 de junio/16 de junio y finalizó el 24 de junio/7 de julio de 1917. Estuvo dominado por los mencheviques y los socialistas revolucionarios, que eran partidarios de apoyar al Gobierno provisional del que formaban parte. La mayoría menchevique y socialista revolucionaria rechazó las propuestas bolcheviques de “todo el poder para los soviets”. El Gobierno Provisional conseguía de este modo el apoyo de los soviets de Rusia, vital para su supervivencia.

Este I Congreso de Soviets de Rusia creó un organismo permanente que representara la autoridad de los soviets entre la celebración de congresos. Este organismo sería el Comité Ejecutivo Panruso, que fue elegido el 17 de junio/30 de junio y que contaría con mayoría menchevique y socialista.

Pero los bolcheviques no iban a dar su apoyo al Gobierno provisional. El bolchevique Lenin respondió al menchevique Tseterelli que su partido estaba dispuesto a tomar todo el poder, dejando en evidencia que no apoyaban al Gobierno provisional, al que tachaban de burgués, y que querían poner en marcha la revolución.

Las tesis bolcheviques no ganaron. Ante esta derrota los bolcheviques trataron de llevar el debate a la calle y plantearon una manifestación para el 9 de junio/22 de junio. Pero el Comité Ejecutivo del Soviet la prohibió y programó otra para el día 18 de junio/1 de julio de 1917. Parecía que ganaba la facción más moderada del Soviet.

Ese día empezó la manifestación en las calles de Petrogrado. Las consignas impulsadas por mencheviques y socialistas revolucionarios eran paz, convocatoria de la Asamblea Constituyente y república democrática. Pero los bolcheviques tenían otras: “Todo el poder para los soviets”, “Paz para el pueblo, guerra contra los ricos”. A pesar de que en el I Congreso los moderados iban imponiendo sus tesis, en la calle las masas de población apoyaron en mayoría a las tesis bolcheviques.

La situación de crisis económica y de alimentos, la continuación de la guerra y la inminente ofensiva que preparaba el ministro de guerra Kerenski provocaba la radicalización de las protestas de gran parte de la población de la capital. Los bolcheviques, al no formar parte del Gobierno y exigir la paz inmediata, tenían simpatías por parte de la población. Era un preludio del apoyo que tendrían los bolcheviques en la revolución de octubre.

La ofensiva Kerenski

Mientras tanto, la guerra continuaba. Aunque algo había cambiado respecto a inicios de año: Estados Unidos había entrado en la gran Guerra, lo que ayudaba a Rusia al poder recibir suministros de un nuevo aliado de guerra a través de los puertos orientales. Se abría un nuevo panorama en el cual los aliados podían cambiar el curso de la guerra.

Ante esta nueva situación, el nuevo ministro de guerra Kerenski impulsó la contraofensiva que el gobierno ruso había prometido a los aliados con el objetivo de aliviar un poco el frente occidental. Intentó, sin éxito, anular la Orden del 1 de marzo por la cual las órdenes de los mandos sobre los soldados que iban en contra de las órdenes del Soviet no debían ser atacadas. También realizó una gira por el frente para ganarse a los soldados y a los altos mandos del ejército.

El 18 de junio/1 de julio empezó la ofensiva Kerenski. El inicio de la ofensiva fue positivo. Rusia tenía por primera vez en la guerra superioridad aérea sobre los países centrales ya que contaban con la ayuda de escuadrillas francesas y británicas que acudieron desde el frente occidental.

Durante los primeros días las tropas rusas consiguieron importantes avances en la zona de Galitzia, pero pronto las unidades regulares del ejército empezaron a mostrarse hostil contra la ofensiva. Avanzar significaba exponerse más al peligro. Muchos soldados rusos se amotinaron y rechazaron seguir las órdenes de los oficiales.

ofensiva Kerenski

Figura 8. La ofensiva Kerenski. Autor: HOBOPOCC. Fuente: Wikimedia Commons

La ofensiva se detendría el 2 de julio/15 de julio. Inicialmente los rusos lograron sus victorias contra unidades del ejército austrohúngaro, pero ahora llegaron refuerzos alemanes. El 6 de julio/19 de julio las tropas de las potencias centrales lanzaron su contraofensiva. Los alemanes y austrohúngaros encontraron poca resistencia en las desmoralizadas tropas rusas. Para finales de julio el frente ruso había retrocedido respecto las fechas de inicio de la ofensiva Kerenski.

Las consecuencias del estrepitoso fracaso de esta ofensiva fueron terribles para el Gobierno Provisional. Se mostró claramente que la existencia de un poder dual en el ejército no era beneficiosa para conseguir los objetivos de guerra. La moral de los soldados rusos era bajísima y los generales no podían contar con ellos. Las potencias centrales avanzaban y en el gobierno se veía cada vez más cerca el avance ruso hacia Petrogrado. Cualquier posibilidad de Rusia de  negociar la paz en una posición fuerte se desvaneció.

Las consecuencias políticas también fueron importantes. El fracaso y la insubordinación de soldados llevó a una radicalización e la derecha rusa, que culminaría meses más tarde en el golpe de Kornilov. En la izquierda, los bolcheviques alentaron a las masas a la revolución, con el apoyo de muchos soldados que deseaban el fin de la guerra.

Las Jornadas de Julio

Fruto de todas estas tensiones políticas internas se producirían las Jornadas de Julio. La ofensiva Kerenski se había puesto en marcha, manifestándose la continuidad de la guerra. Los bolcheviques querían que el poder pasara a manos de los soviets. Tras el fracaso de su convocatoria en junio, pero alentados por el apoyo de las masas, el Comité central de los bolcheviques organizaron la celebración de una manifestación armada en Petrogrado para el día 3 de julio/16 de julio.

El Gobierno Provisional prohibió la manifestación y el Comité central bolchevique pidió entonces que no se realizara tal manifestación. Sin embargo, las masas querían celebrar la protesta. Finalmente, se echaron a la calle a pesar de las indicaciones de los dirigentes bolcheviques. La iniciativa partió de columnas de unidades militares de afinidad bolchevique, entre los que destacaban los marineros de la base naval de Kronstadt.

Los manifestantes, encabezados por los soldados, fueron al palacio de Táuride para obligar al Soviet a que tomara el poder y derrocara al Gobierno Provisional. Las masas habían recibido el mensaje de las Tesis de abril de Lenin y querían todo el poder para los soviets para que estos pusieran fin a la participación rusa en la guerra. Sin embargo, en este momento no contaban con el pleno apoyo de los delegados bolcheviques.

El día 5 de julio/18 de julio el Gobierno ordenó a las tropas leales a que disolvieran la manifestación. Estas cumplen la orden y disuelven a los manifestantes abriendo fuego contra ellos, causando decenas de muertos y heridos. La insurrección fracasa y el Gobierno toma el mando de la situación.

jornadas de Julio. jpg

Figura 9. Disturbios y tiroteados durante las jornadas de Julio. Autor: Viktor Bulla. Fuente: Wikimedia Commons

Consecuencias de las Jornadas de Julio

El fracaso de los bolcheviques

El 6 de julio/19 de julio sale publicado en un periódico una acusación hacia Lenin en la que le tachaba de ser un agente de Alemania con el objetivo de inestabilizar internamente a Rusia para beneficiar a los germanos en la contienda. Además, funcionarios del Gobierno afirmaron que los bolcheviques habían recibido dinero de Alemania. Las masas se sienten decepcionadas y vacilan. Los últimos conatos de insurrección acaban. Los bolcheviques habían fracasado.

Habiendo perdido el apoyo popular, el Gobierno echaba la culpa de los enfrentamientos a los bolcheviques, lo que les ponía en una situación difícil. Era la hora de la represión por parte del Gobierno provisional. Bolcheviques como Trotski, Kamenev o Alexandra Kollontai son detenidos, mientras que Lenin y Zinoviev consiguen huir a Finlandia. A partir de entonces en la mayoría de ciudades el Partido Bolchevique pasaría a ser un partido clandestino.

La remodelación del segundo gobierno provisional y el fracaso del pacto de Estado

El Gobierno también salió debilitado del fracaso de la ofensiva militar y de las jornadas de julio. El príncipe Lvov, primer ministro, dimite el día 7 de julio/20 de julio en favor del ministro de Guerra Kerenski. Lvov pensaba que la salvación de Rusia pasaba porque los socialistas revolucionarios accedieran a asumir mayores responsabilidades en el Gobierno.

Kerenski pasa a ser el primer ministro y consigue formar un gobierno de mayoría socialista. Pero no era suficiente y, en un intento de no quedarse aislado, el nuevo primer ministro toma la iniciativa de formar un pacto de Estado a través de una Conferencia de Estado.

Esta Conferencia se produjo entre los días 12 y 15 de agosto (25 y 28 de agosto). Intentaba conseguir que se legitimara al nuevo gobierno y conseguir un mayor apoyo de la población y de todos los partidos. Pero la iniciativa fue un fracaso. La victoria del Gobierno provisional sobre los bolcheviques y las masas exaltadas había sido un paréntesis en su lento declive desde su inicio en la revolución de febrero.

El golpe de Kornilov

Causas del golpe de Kornilov

No hay que olvidarse que la guerra continuaba. Los alemanes presionaban en el frente oriental. Kerenski había fracasado en su ofensiva. La supervivencia del Gobierno Provisional ruso pasaba por entonces por la actuación de los ejércitos aliados en el frente occidental que permitieran una victoria frente a las potencias centrales. Pero esto no ocurrió. El 21 de agosto/3 de septiembre de 1917 cae Riga, situada a 500 kilómetros de Petrogrado. Entre ellas no existía ningún obstáculo natural que impidiese el avance alemán. Era una situación crítica y muchos pensaban que se necesitaba un salvador.

Caída de Riga

Figura 10. Entrada de las tropas alemanas en Riga. Autor: Desconocido. Fuente:Wikimedia Commons

El intento de golpe de Kornilov también tiene sus causas en el apoyo de la derecha, de los mandos militares y de la inactividad inicial de Kerenski. La derecha había visto como los kadetes eran incapaces de realizar una política que defendiera sus intereses y los de la patria. El antiguo zar Nicolás II se encontraba en Siberia. Solamente quedaba recurrir al ejército. Los altos mandos militares veían a Kerenski como un fracasado, por lo que muchos de ellos apoyaron un golpe militar que restaurara el orden en la retaguardia mientras ellos luchaban en el frente. Los aliados tampoco vieron mal este golpe, ya que temían el avance alemán o que Rusia dejara de participar en la guerra.

El general Kornilov y el primer ministro Kereniski se entendieron y acordaron la necesidad de aumentar el control del poder por parte del Gobierno y de aumentar la represión y la restauración el orden. Kerenski autorizó al general a ir con sus tropas a Petrogrado para amedrentar a las masas y usar la fuerza para apoyar la política gubernamental en detrimento de los soviets. De este modo, Kornilov avanzó hacia la capital rusa.

El golpe de Kornilov

Kornilov, un duro general curtido en las regiones de Asia Central, empezó a desplegar sus unidades militares y empezó a tomar decisiones por su cuenta. Kerenski, viendo que se le iba de las manos y que detrás de Kornilov habían más intereses que el de ayudar al Gobierno Provisional, revocó el envío de tropas. Kerenski desveló las intenciones de Kornilov el 26 de agosto/8 de septiembre al resto del Gobierno Provisional y al Soviet de Petrogrado.

El 27 de agosto/9 de septiembre el general consideró que había perdido el total apoyo del gobierno, por lo que decidió ir por su cuenta hacia la capital.

“Obligado a entrar en acción abiertamente, yo, el general Kornílov, declaro que el gobierno provisional, bajo la presión de la mayoría bolchevique de los soviets, obra de completo acuerdo con los planes del Estado Mayor alemán, y que, con miras al próximo desembarco de fuerzas enemigas en la orilla de Riga, destruye el ejército y perturba al país desde el interior”

golpe de Kornilov.jpg

Figura 11. Proclama del general Kornilov. Autor: Lev Kornilov. Fuente:Wikimedia Commons

Al día siguiente, una división de Kornilov comandada por el general Krymov estaba próxima a la capital. Kerenski tuvo que recurrir a la ayuda del Soviet. En Petrogrado se constituyó un Comité revolucionario de resistencia, donde los bolcheviques tendrían una activa participación. Se sabotean las vías férreas que impiden el avance de las tropas de Kornilov. Los bolcheviques arman a las masas para defender la capital. Voluntarios revolucionarios se organizaron para captar a los soldados de Kornilov. El éxito del Comité fue rotundo. Se detuvo el golpe de Kornilov sin disparar ni un solo tiro. El general Krymov se suicida y Kornilov es detenido.

El directorio y el tercer gobierno provisional

Kerenski había salvado su puesto, pero el precio a pagar fue elevado. Había tenido que recurrir a la izquierda para salvar el Gobierno Provisional. Se ganaba la oposición de las clases medias, de los altos mandos militares y de la burguesía. Kerenski se retiró de la segunda coalición de gobierno y formó un directorio temporal de cinco hombres: Kerenski, el menchevique Nikitin, el magnate y empresario Tereschenko y dos jefes del servicio armado.

Pero este directorio era provisional. Necesitaba ampliar el apoyo a su gobierno. Por este motivo decidió convocar una Conferencia democrática de todos los partidos, que tuvo lugar en Petrogrado entre los días 14 y 21 de septiembre (27 de septiembre y 4 de octubre). Pero la conferencia fue un caos y Kerenski no obtuvo el deseado respaldo.

Kerenski decidió entonces restaurar la autoridad y formó un nuevo Gobierno Provisional, lo que sería la tercera coalición. Para convencer a los kadetes envió tropas a las zonas rurales para obtener alimentos, aunque fuera empleando la fuerza. A este coalición se sumaban algunos socialistas revolucionarios y liberales.

Tercer Gobierno Provisional Ruso.jpg

Figura 12. Tercer Gobierno Provisional Ruso. Autor: The Birth of the Russian Democracy. Fuente:Wikimedia Commons

El resurgir de los bolcheviques

Un gran beneficiado del fracasado golpe de Kornilov fue el Partido Bolchevique. Las jornadas de julio los bolcheviques habían supuesto para ellos un gran fracaso. No solo habían perdido poder político, sino que también habían perdido parte de apoyo de las masas. Pero su iniciativa a la hora de defender Petrogrado mientras que las tropas golpistas avanzaban provocó que las masas volvieran a confiar en ellos.

Con esta confianza recuperada, el 31 de agosto/12 de septiembre el Soviet de Petrogrado, tras aprobar por mayoría una moción bolchevique, pide la entrega del poder a los soviets. No obtuvo respuesta, pero lo importante aquí fue que los bolcheviques obtuvieron una situación favorable en el Soviet de Petrogrado. Desde el Soviet la influencia bolchevique se expandirá hacia las instituciones y hacia el pueblo.

El Soviet de Petrogrado rechazó al gobierno surgido de la tercera coalición. Declaró que se negaba a apoyar un “gobierno de tiranía burguesa y violencia contrarrevolucionaria”. Exigía la dimisión del gobierno.

Desde el exilio en Finlandia, Lenin capta la situación y la posibilidad de victoria. Escribe dos cartas conocidas como “cartas revolucionarias” en las que habla de la toma de poder de los  Soviets y de que los bolcheviques pueden y deben tomar dicho poder. Era un llamamiento a la revolución que tendrá lugar en octubre. El Comité central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSD) no siguió los consejos de las cartas. Por este motivo, Lenin volvió a Rusia a inicios de octubre para alentar la revolución.

El final del Gobierno Provisional

La falta de poder efectivo

Tras estas cuestiones políticas también existía un problema mayor: la falta de poder efectivo del Gobierno provisional sobre parte de la población o sobre determinados territorios.

En Kronstadt, el poder de facto era ejercido por el soviet de la ciudad. En muchas zonas rurales gobernaban las asambleas de los campesinos de las aldeas. La ciudad de Tsaritsyn, situada en la zona del río Volga, declaró su independencia de Rusia  a mediados de verano. En las ciudades, los obreros y una mayoría de soldados solo obedecían al Soviet local.

En algunas regiones rusas el poder central no era efectivo al mandar los gobiernos locales. El Parlamento finlandés y la Rada de Ucrania no obedecían al Gobierno provisional. En Transcaucasia los armenios, georgianos y azerbaiyanos crearon órganos de gobierno que desafiaban la autoridad del Comité Especial Transcaucásico.

Por otro lado, en el frente los altos mandos militares luchaban por su cuenta, intentando lidiar con los comités de soldados que obedecían a los soviets.

En resumen, el Gobierno provisional gobernaba cada vez menos en Rusia. Sin esta falta de poder efectivo la revolución de octubre no hubiera triunfado.

Hacia la revolución de octubre de 1917

Las condiciones del país empeoraban y el descontento de la población también. Los soldados exigían la paz, los trabajadores mayores salarios, los campesinos tierra, las clases medias estabilidad. La inflación aumentaba, el desempleo era elevado. En el campo hubo ocupación de tierras por campesinos. Muchos soldados, al conocer estas ocupaciones, dejaban el frente y volvían a casa con el rifle al hombro, lo que aumentó la inseguridad. El gobierno era incapaz de solucionar todos los problemas. Y era incapaz de salir de la guerra.

Los bolcheviques se aprovecharon de esta situación. Una vez con Lenin en Petrogrado, los bolcheviques realizaron reuniones en las que finalmente se aprobó el plan revolucionario de Lenin. Se propuso como fecha de levantamiento el 25 de octubre/7 de noviembre, fecha que coincidiría con la apertura del II Congreso de diputados de los soviets de obreros y soldados de Rusia. Llegaba la revolución de octubre.

Los bolcheviques formaron unidades paramilitares de obreros y soldados, lo que se conoce como Guardia Roja. Fueron tomando puestos estratégicos y unidades militares. En la madrugada del 25 de octubre/7 de noviembre los bolcheviques empezaron a tomar posiciones clave en la capital rusa. A las 10 de la mañana de ese día el Comité Militar Revolucionario proclamó el derrocamiento del Gobierno provisional de la república rusa.

Conclusión

La etapa del Gobierno provisional es una fase de la revolución rusa que ocurrió entre las revoluciones de febrero y de octubre de 1917. En esta etapa se creó un Gobierno Provisional que debía de ser el encargado de gobernar hasta la convocatoria de unas elecciones a Asamblea Constituyente. Pero en la práctica fue un fracaso. La existencia de un doble poder junto con los soviets impedía un buen funcionamiento del estado y aumentó la frustración entre la población.

Rusia seguía en guerra y no se llevaban las reformas adecuadas en ningún sentido. Los militares no pudieron tomar el poder mediante un golpe debido a la falta de apoyo a las tropas. La guerra afectaba a la población en vidas humanas y en la economía. Los bolcheviques supieron canalizar esa frustración y liderados por Lenin llevaron a cabo la revolución de octubre de 1917, que liquidaría al Gobierno Provisional e implantaría un nuevo régimen político.

Libros sobre la revolución rusa

Si quieres profundizar más sobre la revolución de febrero de 1917 y la revolución rusa, pásate por este artículo donde hago un listado de los mejores libros sobre la revolución rusa.

Bibliografía

Carr, E.H. 2014. La revolución rusa: de Lenin a Stalin. 1917 – 1929. Alianza editorial. Madrid

Hill, C. 2017. La revolución rusa. Ariel. Barcelona

Pipes, R. 2016 . La revolución rusa. Debate. Barcelona

Licencia Creative Commons

El Gobierno Provisional ruso por La Crisis de la Historia se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

The following two tabs change content below.

Jose Palanca

La Crisis de la Historia es una revista digital de historia. Se intentará demostrar que no hay una crisis de la historia. Todo lo contrario, existen nuevas visiones de la historia que mejoran la comprensión del pasado de la humanidad y ayudan a entender el presente. Espero que te haya gustado, comenta el artículo, compártelo en las redes sociales y suscríbete para recibir noticias cuando hayan nuevas publicaciones. Muchas gracias

Deja un comentario

Acepto la política de privacidad *

 

La Crisis de la Historia te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Jose Palanca Cabeza (La Crisis de la Historia) como responsable de esta web. 

La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. 

Legitimación: Consentimiento del interesado. Como usuario e interesado te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Raiola (proveedor de hosting de La Crisis de la Historia) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Raiola. (https://raiolanetworks.es/wp-content/uploads/Politicadeprivacidad.pdf). El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no atender pueda tu solicitud.

Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@lacrisisdelahistoria.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.

Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: https://www.lacrisisdelahistoria.com, así como consultar mi política de privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.