La revolución de febrero

La revolución de febrero de 1917 de Rusia es la primera etapa de la revolución rusa que transformó el país de una monarquía a un estado comunista. En febrero de 1917 (marzo según el calendario gregoriano) se inició en Petrogrado, la capital de Rusia en 1917, una manifestación que desembocó en revolución cuando las tropas de la capital se pasaron al lado de los manifestantes. La revolución trajo como consecuencia el fin de los zares en Rusia y el inicio de una república parlamentaria que tuvo escaso recorrido ya que no llegó a acabar el año. En este artículo conocerás un poco mejor cómo transcurrió esta revolución, por qué ocurrió y qué consecuencias trajo.

Resumen de la revolución de febrero de 1917

Antes de extenderme en el artículo voy a contestar unas preguntas básicas. ¿Qué fue la revolución de febrero? La revolución de febrero de 1917 fue la primera etapa de la revolución rusa de 1917. ¿Dónde ocurrió la revolución de febrero? La revolución de febrero ocurrió en Rusia, aunque los principales acontecimientos se dieron en la capital rusa de entonces, Petrogrado. ¿Qué significó la revolución de febrero de 1917? Significó principalmente el fin del zarismo en Rusia, o lo que es lo mismo, el fin de la monarquía en Rusia. Aunque también significó la creación de un Gobierno Provisional de corte liberal y de un Soviet de Petrogrado obreros y soldados de corte socialista.

¿Cuándo ocurrió la revolución de febrero de 1917? Esta revolución empezó el día 23 de febrero de 1917 según el calendario juliano, que es el que estaba vigente en Rusia a inicios de 1917. Según el calendario gregoriano, el que se empleaba en la mayoría de países occidentales de la época y el que seguimos empleando actualmente, equivalía al 8 de marzo de 1917. De ahí que la revolución de febrero empezara realmente en marzo. En este artículo usaré las dos fechas separadas por una barra (/). La primera fecha será según el calendario juliano. La segunda según el calendario gregoriano. El final de la revolución de febrero difiere según bibliografías, aunque se podían escoger dos fechas claves: el 27 de febrero/13 de marzo (creación del gobierno Provisional y del Soviet de Petrogrado obreros y soldados) y el 2 de marzo/15 de marzo (fecha de abdicación del zar Nicolás II, que supone el fin de la monarquía en Rusia)

Antecedentes

La situación política de Rusia a inicios del siglo XX

En 1905 tuvo lugar en Rusia un primer intento de revolución que resultó en fracaso. En la capital rusa, San Petersburgo, se convocó a inicios de año una manifestación que fue duramente reprimida. Esta jornada fue conocida como el “Domingo Sangriento”. Pero tras diversos acontecimientos que sucedieron ese año, el zar se vio obligado a firmar a finales de año el Manifiesto de Octubre, por el que se comprometía a establecer una Duma que tendría poderes legislativos, se ampliaría la representación de dicha Duma más allá de la nobleza y se garantizarían derechos civiles como la huelga, los sindicatos. También garantizaba una mayor libertad de prensa. Era un intento de aparentar que se quería acercar a las monarquías parlamentarias liberales de inicios del siglo XX.

El zar Nicolás II no cumplió sus promesas. Apoyado en el ejército que volvió del Extremo Oriente de luchar contra Japón, reprimió cualquier conato de cambio revolucionario. A pesar de que entre los años 1906 y 1916 convocó la Duma en diversas ocasiones, en la práctica no permitía que se opusiera a ninguna de sus decisiones ni que efectuaran ningún control sobre él.

A todo ello se sumaba la enigmática figura de Rasputín, que ejercía demasiado poder sobre la emperatriz y el zar. Rasputín era un personaje odiado por gran parte de la población y por parte de la nobleza y la burguesía. Pero este problema finalizó con el asesinato de Rasputín en 1916.

Las consecuencias la revolución fracasada de 1905

La revolución de 1905 no fue del todo un fracaso. Las masas se dieron cuenta del poder que podían llegar a tener y que el zar podía ser derrocado. Algunos dirigentes socialistas tuvieron que irse forzosamente al exilio. El más destacado fue el bolchevique Lenin, que veía posible una revolución socialista en Rusia si se conseguía una buena organización.

La izquierda rusa tenía la iniciativa de la revolución socialista. Pero dentro de ella había distintas facciones. La Conferencia de Praga de 1912 supuso una separación definitiva entre la izquierda, al producirse la escisión entre los mencheviques (que proponían una revolución burguesa antes de una revolución socialista) y los mencheviques (que proponían directamente una revolución socialista). Ambos partidos serían protagonistas en los sucesos de la revolución rusa de 1917.

Rusia en la gran Guerra (1914-1917)

El 1 de agosto de 1914 (según calendario gregoriano) Alemania declara la guerra a Rusia. El zar Nicolás II aprobó la entrada de Rusia en la guerra, contando con el apoyo de todos los partidos exceptuando a los bolcheviques y los mencheviques, los cuales declararon que no apoyarían ninguna guerra imperialista. San Petersburgo, la capital rusa, pasa a llamarse Petrogrado, un nombre “menos germano”.

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Figura 1. Tropas rusas marchando hacia el frente. Autor: George H. Mewes. Fuente: Wikimedia Commons

A pesar de la propaganda gubernamental, Rusia no se hallaba completamente preparada para entrar en guerra contra las potencias centrales. Tras unos pequeños éxitos iniciales, vinieron las derrotas. La ofensiva rusa en Prusia oriental vio su fracaso en la batalla de Tannenberg el 30 de agosto de 1914. Los rusos sufrieron innumerables bajas. Fue el primer de muchos desastres.

En 1915 los rusos perdieron Varsovia y vieron como los alemanes penetraban en Bielorrusia. Cayeron posteriormente Galitzia, Lituania y el resto de Polonia. A las bajas se sumaban los desertores del ejército ruso, en su mayoría campesinos rusos reclutados para la contienda. A finales de 1916 el estado de ánimo de las tropas rusas era bajo. El frente de guerra se iba acercando cada vez más a la capital.

Pero el zar Nicolás II no quería oponerse a la guerra. Pretendía sacarle beneficios a ella. Había negociado con los aliados la incorporación del estratégico estrecho de Dardanelos cuando los aliados ganaran la guerra. El objetivo del zar era la expansión de su imperio. Ante el avance alemán en el frente oriental incluso tomó el mando del ejército en 1915. A partir de entonces él era el responsable máximo, tanto en lo político como en lo militar.

La economía rusa durante la gran Guerra

Durante la guerra la industria se expandió, aumentando el volumen de mano de obra en fábricas y minas. No obstante, Rusia seguía siendo un país principalmente de campesinos, con una gran parte de la población viviendo en zonas rurales.

La guerra absorbía muchos recursos del Estado, lo que obligó a pedir créditos para financiarla. Esto trajo como consecuencia un incremento de la inflación, que afectaba sobre todo a la población. Al inicio d la guerra los trabajadores consiguieron que sus salarios se incrementaran conforme la inflación subía. Pero a partir de 1915 no se pudo mantener, lo que provocaba una mengua en el poder adquisitivo de los trabajadores.

También hubo problemas económicos con algunos sectores de la nobleza y la burguesía. Los empresarios que no pudieron firmar contratos con el gobierno sufrieron bancarrotas, sobre todo en la región de Moscú. Las pequeñas empresas de toda Rusia también sufrían problemas ante la escasez de trabajadores (ya que se marchaban al frente), por la inflación y por la devaluación de la moneda.

Todo este problema económico causado por la economía de guerra produjo cierto descontento en varios sectores de la población. Los campesinos sufrían el reclutamiento de jóvenes para la guerra; los ciudadanos y campesinos tenían cada vez más dificultades para comprar productos básicos; algunos sectores de la nobleza y de la burguesía se vieron arruinados o no beneficiados por la guerra.

La situación de Rusia a inicios de 1917

En esta situación llegamos a inicios del año 1917. El 9 de enero/22 de febrero de 1917 se produce una enorme manifestación en las calles de la capital Petrogrado recordando el “Domingo Sangriento” producido en 1905. Se calcula que unos 150.000 trabajadores de la capital fueron a la huelga dicho día. Era toda una demostración de la fuerza de voluntad del pueblo y de que la revolución de 1905 no se había olvidado.

No fue la única manifestación ni la única huelga de inicios de ese año. El invierno fue especialmente frío ese año, lo que unido a la guerra provocó escasez de alimentos. En todo el imperio ruso había un déficit en artículos de consumo y de primera necesidad. Se formaban largas colas para conseguir pan. Y no siempre se conseguía, por lo que provocó una situación de hambruna en las ciudades, aumentando el descontento de la población

La inflación continuaba siendo elevada. Y mientras tanto, los salarios de los obreros de Petrogrado y de otras ciudades rusas crecían en menor grado en la inflación o incluso de mantenían. Todo ello provocó una pérdida de poder adquisitivo que se sumaba al descontento ya acumulado.

A pesar de todas estas situaciones adversas, a inicios de 1917 no había una sensación de que se iba a producir una revolución en cuestión de semanas. Por ejemplo, el menchevique Nikolái Sujánov, en sus memorias sobre la Revolución Rusa, comntaba de que ningún partido se esperaba la revolución y que entre muchos era como una utopía que no se iba a producir. Por otro lado, Lenin, desde su exilio en Suiza, afirmaba en una conferencia en enero de 1917 que posiblemente su generación no iba a ver personalmente “las batallas decisivas de la revolución que se avecina”. Incluso, como se verá a continuación, cuando empezaron las manifestaciones, los dirigentes bolcheviques de Petrogrado consideraron que las condiciones para la revolución aún no eran las adecuadas.

La revolución de febrero de 1917

El día 17 de febrero/2 de marzo de 1917 se produce una huelga en la fábrica Putilov. La fábrica de Putilov era por aquel entonces la mayor planta industrial y astillera de Rusia. Era un enorme complejo siderúrgico situado en Petrogrado donde trabajaban 36.000 personas.

22 de febrero/7 de marzo

El 22 de febrero de 1917/7 de marzo la dirección de la fábrica Putilov decidió cerrarla. Esto significaba echar a la calle a los 36.000 trabajadores. Una huelga destinada a luchar por mejorar sus condiciones laborales pasaba a ser una lucha por su supervivencia, ya que el cierre de la fábrica significaba el desempleo, la falta de dinero y el hambre.

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Figura 2. Imagen del interior de la fábrica Putilov a inicios del siglo XX. Autor: desconocido. Fuente: Wikimedia Commons

23 de febrero/8 de marzo

El día siguiente, el 23 de febrero/8 de marzo, era el día internacional de la mujer. En contra de la opinión de dirigentes bolcheviques, que desaconsejaban la huelga debido a que no había suficiente madurez para conseguir éxito, las obreras del sector textil se manifestaron por las calles de la capital Petrogrado.

En este momento creo que merece la pena realizar un inciso para comprender la situación de las mujeres rusas. Muchas de ellas tenían a sus maridos, padres, hermanos y otros seres queridos en el frente de guerra mientras ellas tenían que hacerse cargo de sus familias. Tenían que trabajar, realizar largas colas para conseguir la escasa comida que había, hacerse cargo de los hijos e hijas. En el día de la mujer se vieron obligadas a luchar por lo que consideraban que era necesario.

Siete mil mujeres se manifestaban a primera hora de la mañana. Conforme fue avanzando el día se le fueron uniendo más obreros. Los trabajadores que habían sido despedidos de la fábrica Putilov se unieron también a ellas. Las autoridades ordenaron el cierre de tiendas y oficinas, provocando que algunos de estos trabajadores se unieran a las manifestaciones. Al final del día la cifra de manifestantes era de 90.000.

Esta situación no preocupaba aún al gobierno. La mayoría de las manifestantes lanzaban consignas como “¡queremos pan!”. De momento solo algunos manifestantes gritaban consignas más políticas como “¡abajo la autocracia!” o “¡abajo la guerra!”. El zar Nicolás II estaba tranquilo a pesar del rebrote del movimiento obrero. En la noche del 23 de febrero/8 de marzo parecía que todo estaba controlado. Se había ordenado un reparto de tropas por lugares estratégicos de la capital y que se aumentara la entrega de harina a las panaderías de la ciudad para hacer disminuir las protestas.

24 de febrero/9 de marzo

Pero los manifestantes no se echaron atrás. En la mañana del 24 de febrero/9 de marzo eran ya casi 200.000 manifestantes. La audacia de estos había aumentado. Consiguieron cruzar el río Neva y se adentraron en los barrios burgueses de la capital. Cada vez había más consignas de tipo político que pedían el final de la guerra y el fin de la autocracia.

25 de febrero/10 de marzo

El día 25 de febrero/10 de marzo el número había crecido hasta llegar casi a 250.000. Era una revuelta general. Era sábado. Los universitarios dejaron sus aulas y se sumaron a los manifestantes. En ese momento empezaron a tomar partido los partidos políticos al ver una situación favorable. Los bolcheviques, que días antes habían desaconsejado la manifestación de las obreras, convocaron una huelga general. Mas esa huelga general ya existía en las calles. Los propios obreros se habían adelantado a los políticos revolucionarios.

Todo empezaba a tomar un cariz preocupante para el zar y el poder. Veía con temor como gran parte de las tropas no veían con malos ojos a los manifestantes. Había existido una cierta pasividad de cosacos y tropas respecto a aquella gente que solamente pedía pan y el fin de la guerra. Solamente la policía a caballo, los llamados “faraones”, intervenía con dureza contra los manifestantes.

El zar Nicolás II ordenó desde su cuartel de Mohilev la represión contra los manifestantes. “Le ordeno que ponga fin a todos esos desórdenes en la capital a fecha de mañana. Se trata de unos hechos que no se pueden consentir en estos tiempos difíciles de guerra con Alemania y Austria”. Este fue el telegrama del zar.

Como consecuencia de la orden del zar el Gobierno detuvo en la noche del 25 de febrero/10 de marzo a activistas revolucionaros acusados de haber incitado las revueltas y se inició el despliegue de tropas por las calles para intimidar a los manifestantes. Se desplegaron ametralladoras en lugares estratégicos, soldados guardaban los principales edificios de la ciudad. Parecía que se iba a sofocar la revuelta.

26 de febrero/11 de marzo

El día 26 de febrero/11 de marzo fue el día más crítico de la revolución de febrero. El ejército, a pesar de que muchos de los cosacos y soldados que estaban en Petrogrado no eran contrarios a las reivindicaciones de los manifestantes, seguía obedeciendo al zar. A mediodía manifestantes se dirigieron hacia la avenida Nevski. Recibieron órdenes de dispersarse, pero los huelguistas no obedecieron. En la plaza Známeskaya es donde se produjo el incidente más grave. Las tropas abrieron fuego contra la multitud, causando aproximadamente 40 muertos y numerosos heridos. Como anécdota, una vez que los bolcheviques se hicieron con el poder en la revolución de octubre, cambiaron el nombre por plaza Vosstániya (plaza del Alzamiento) para recordar los hechos ocurridos durante la revolución rusa. Este no fue el único choque entre huelguistas y fuerzas del zar, ya que hubo enfrentamientos violentos en otras zonas de la ciudad.

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Figura 3. Manifestantes en el Nevski Prospekt de Petrogrado durante la revolución de febrero de 1917. Autor: Jones, Stinton. Fuente: Wikimedia Commons

Fruto de la represión, delegados obreros empezaron a dudar. Para muchos se había llegado demasiado lejos y había que recular. Sin embargo, muchos huelguistas querían llegar hasta donde pudieran. Sabían que si paraban en ese instante todo lo sucedido en los días y los meses anteriores habría sido en vano. Decidieron seguir avanzando, lo que les salió bien visto desde la distancia.

El giro de los acontecimientos tuvo lugar en la tarde del 26 de febrero/11 de marzo. La IV Compañía del Regimiento Pavloski se sublevó. Esta cuarta compañía había permanecido en la reserva mientras que otras tres compañías habían sido enviadas a enfrentarse a los manifestantes. La IV Compañía tuvo la noticia a mitad tarde de las noticias de disparos y muertos, lo que hizo que se pasara al bando de los manifestantes.

Lo que se inició con una huelga de obreras del sector textil pasó a convertirse en una revolución. Comandantes del ejército del zar informó al gobierno de que algunas de las tropas que habían sido enviadas a reprimir a los manifestantes se estaba uniendo a ellos. Como consecuencia, el gobierno firmó el decreto de suspensión de la Duma.

Eso fue un error, ya que el zar se iba a poner en contra a los conservadores y liberales que estaban a favor de una monarquía parlamentaria. Por la noche se informó al zar de que la capital estaba en una anarquía, que había enfrentamiento entre tropas y que los transportes de combustibles y aprovisionamientos son caóticos.

El zar hizo caso omiso y rechazó la propuesta de formar un nuevo gobierno que gozara de confianza para sofocar la revuelta de la capital. Al mismo tiempo, ordenó a uno de sus generales, el general Nicolai Ivanov, coger un batallón y acudir con urgencia a la capital con el objetivo de suprimir las revueltas.

27 de febrero/12 de marzo

El 27 de febrero/12 de marzo fue el día clave para inclinar la victoria al lado de los manifestantes. Este día fue el que se produjo la unión definitiva entre las tropas y los manifestantes. Por la mañana, soldados del regimiento Volynski se armaron y desobedecieron las órdenes de sus oficiales. Se negaban a disparar contra los civiles. Los oficiales, visto el motín, trataron de huir, pero no lo lograron.

El regimiento salió del cuartel y empezó a incitar a otras guarniciones a la rebelión. Al inicio no lograron el apoyo de todo el regimiento, pero sí de tropas de otros regimientos. Poco a poco el número de amotinados crecía. A mediodía alrededor de 25.000 soldados se unían a los manifestantes. A diferencia de 1905, los soldados y los obreros marcharían juntos, con lo que las probabilidades de éxito aumentaban.

La multitud se dirige a las cárceles y las abre. El Gobierno había perdido la capacidad de usar a las tropas para impedir la represión de la sublevación. Ya no tenía el poder de control de la ciudad.

Por la tarde los manifestantes y las tropas sublevadas se dirigieron hacia el palacio de Taurida, sede de la Duma imperial. La marcha hacia el palacio era simbólica, ya que, tras conocerse la suspensión de la Duma, significaba la defensa de la institución, así como la defensa de una revolución que modificara el funcionamiento de dicha institución. La revolución de los manifestantes había triunfado

Por otro lado, ese mismo día de 27 de febrero/12 de marzo los diputados se negaron a disolver la Duma. Crearon un Comité Provisional de la Duma formado por 11 miembros entre los que habría burgueses liberales, laboristas y mencheviques. Esto significaba la rebelión contra el Gobierno del zar. Tras ello, la Duma se disolvió, desmarcándose así de los acontecimientos que vendrían a continuación.

revolución de febrero de Rusia de 1917

Figura 4. Revolución de febrero de Rusia de 1917 en Petrogrado. Fuente: Wikimedia Commons

 

Ese mismo día, tras la apertura de las cárceles, excarcelados mencheviques marchan con los manifestantes hacia el palacio de Taurida y deciden restaurar el Soviet de Petrogrado. Se llamaría “Soviet de obreros y soldados”, encarnando el espíritu de la revolución de febrero en la cual se habían acabado uniendo los obreros y las tropas. Este soviet emitirá ese día los primeros decretos revolucionarios, representando un poder distinto al del Comité Provisional de la Duma.

Finalmente habría un tercer actor en juego: los bolcheviques. Ese mismo día emiten un comunicado alentando la revolución y el fin de la guerra. Era un precedente de lo ocurriría meses después en la revolución de febrero.

Por la noche la situación era difícil de sostener por el Gobierno del zar: los insurrectos controlaban las tropas de Petrogrado y habían ocupado casi todos los puntos principales de la ciudad; se había formado un Comité Provisional de la Duma independiente del control del zar; se había formado un Soviet de obreros y soldados. En la práctica, el zar había perdido su capital.

Mientras tanto, Nicolás II había pasado un día tranquilo. Según su biografía, se pasó la tarde paseando y jugando al dominó. Según él, había sido un día soleado.

El fin de la revolución de febrero

El 28 de febrero/13 de marzo se puede considerar como el inicio de la fase conocida como el Gobierno Provisional. La revolución había triunfado en la capital rusa. Las últimas tropas leales al gobierno del zar se rindieron la mañana del 28 de febrero/13 de marzo cuando vieron que no llegaban refuerzos. El ministro de Marina se rindió a mediodía.

Las tropas que se dirigían hacia Petrogrado para sofocar las revueltas se detuvieron al conocer la creación de un Comité Provisional. La extensión de la insurrección entre las tropas llevó a los dirigentes del Estado Mayor a ponerse en manos de dicho comité, creyendo que eran ellos los que iban a controlar la capital a partir de entonces.

La revolución también se fue extendiendo por otras partes de Rusia. El 28 de febrero/13 de marzo llegó a Moscú. Los revolucionaris también tomaron el control de otros lugares estratégicos, como la base naval de Kronstadt, situada en el golfo de Finlandia cerca de Petrogrado.

El día 28 de febrero/13 de marzo el zar Nicolás II decide finalmente volver a Petrogrado. Envió un telegrama a su mujer, la emperatriz Alejandra en la que decía que esperaba que saliera todo bien. Pero no fue así. Cuando se dirigía a la capital su tren fue interceptado por las tropas sublevadas. Nicolás II se vio obligado a retroceder hasta Pskov, que era entonces el cuartel general ruso del frente norte. Días después, el zar abdicó. Empezaba ya de forma oficial el periodo del Gobierno Provisional.

Causas de la revolución

Una vez llegado a este punto es preciso realizar un análisis de ella. ¿Cuáles fueron las causas que desembocaron en Rusia en la revolución de febrero de 1917? Voy a hacer un breve resumen de estas causas.

  1. La guerra. Es altamente improbable que hubiera triunfado una revolución como la que se produjo en Petrogrado si Rusia no hubiese estado implicado en la guerra. En esos momentos muchos soldados estaban luchando en el frente y no podían dejarlo para ir a sofocar revueltas. Por otro lado, la misma guerra fue causante de descontento entre la población de la capital. El constante envío de jóvenes soldados al frente de una guerra en la que la población no se sentía identificaba minaba la moral de la población y provocaba un rencor hacia el gobierno y el zar. No ayudaba tampoco que la situación en el frente oriental fuera cada vez más favorable a los alemanes.

2. El descontento de la población por la situación de guerra y por la economía. El zar tenía oposición en varios frentes. En las zonas rurales veían como los jóvenes campesinos se iban al ejército para luchar por una guerra en la que no empatizaban. En las ciudades existía un problema de desabastecimiento de bienes comunes. La falta de pan para comer provocó hambrunas, con la consecuente protesta de la población. A todo ello se sumaba una creciente inflación que no se correspondía con aumento de salarios. Había una pérdida de poder adquisitivo

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Figura 5. Cola de pan en Petrogrado a inicios de 1917. Autor: desconocido. Fuente: Wikimedia Commons

3. La progresiva pérdida de apoyo del zar por parte de la burguesía liberal. La falsa promesa de creación de una Duma con poderes legislativos que supusiera una monarquía parlamentaria conforme existía en otros países occidentales produjo resentimiento en varios sectores liberales. Cuando las revueltas de la capital pusieron la cabeza del zar en bandeja, no dudaron en desprenderse de él para intentar formar una república parlamentaria. Por este motivo algunos historiadores hablan de que la revolución de febrero fue una “revolución burguesa”.

4. Al crecer la industrialización durante la guerra, hubo una mayor concentración de obreros en las zonas urbanas, lo que ayudó a crear conciencia de clase y sindicatos que se organizaran para luchar por sus intereses. Desde el inicio de la guerra se fueron creando comités que se organizaban para solucionar los problemas que el gobierno del zar no resolvía. Había una mejor organización que influyó para el éxito de las huelgas y las manifestaciones de 1917.

Consecuencias de la revolución de febrero de 1917

La abdicación del zar: el fin de la monarquía en Rusia

Perdido el poder de una gran parte de los políticos, de las tropas de Petrogrado y de la población, el zar abdicó el 2 de marzo/15 de marzo. En un principio firmó el acta de abdicación a favor de su hijo adolescente Alexei. Pero después se lo ofreció a su hermano menor, el gran duque Mijaíl Alexándrovich. Pero éste rechazó el ofrecimiento y firmó su abdicación.

El 3 de marzo/16 de marzo se publicaron ambas abdicaciones. Era el fin de la monarquía en Rusia. La dinastía Romanov, que había llegado a Rusia en 1613, había finalizado.

El Gobierno provisional

Tras la adbicación del zar se creó un Gobierno provisional que debía durar hasta que se realizaran unas elecciones para crear una Asamblea Constituyente. Este Gobierno provisional estaba presidido por el príncipe Lvov, que sería el encargado de dirigir este proceso constituyente.

El doble poder

El mismo día en el que se creó el Comité Provisional se instituyó en Petrogrado el Soviet de obreros y soldados. Ambos eran instituciones políticas que marcarían el devenir de Rusia en los meses siguientes. Eran dos poderes paralelos antagónicos, pero que se necesitaban uno a otro. El Soviet de Petrogrado necesitaba al Comité Provisional de la Duma para legitimar su poder y evitar que los militares pudieran sofocar la revolución. El Comité de la Duma necesitaba al Soviet para controlar a las masas.

Tras la formación del Gobierno Provisional, el Soviet de Petrogrado continuó ejerciendo su propio poder. En diversas partes de Rusia se instauraron Soviets a imitación de la capital. A su vez, se crearon gobiernos locales. En la práctica supuso la existencia de un doble poder que competía entre sí, cuyo equilibrio pendía a veces de un hilo. Sin la existencia de este doble poder no se podrá entender lo que ocurrió durante la fase del Gobierno Provisional y durante la revolución de octubre.

Conclusión

La revolución de febrero de 1917 fue el inicio de la revolución rusa de 1917 que llevaría al poder a los bolcheviques y a la instauración del primer estado de tipo comunista en el mundo. La revolución de febrero fue la primera etapa esta revolución. En ella se consiguió derrocar al zar y, con ello, acabar con una monarquía de tipo absoluta, camuflada desde 1905 en monarquía constitucional.

La revolución de febrero fue una “revolución burguesa” según algunos historiadores, ya que no acabó en un gobierno socialista, sino en un gobierno controlado por la burguesía capitalista. Pero también fue el inicio del Soviet de Petrogrado y de la existencia de un poder popular paralelo al gubernamental oficial. Tras la revolución de febrero se formó el Gobierno Provisional que parecía que solucionaría los problemas en Rusia. Pero la guerra continuó y los problemas no se solucionaron, lo que sería aprovechado por los bolcheviques en octubre de 1917 para derrocar al Gobierno Provisional y quedarse con el poder.

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Jose Palanca

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