Proceso de neolitización en Próximo Oriente (I)

Proceso de neolitización en Próximo Oriente

En esta nueva entrada, Proceso de neolitización en Próximo Oriente, se irá comentando el cuadro que explica el proceso de neolitización en el Próximo Oriente. Para facilitar su lectura y comprensión se explicará cada zona del cuadro y dentro de cada zona los diferentes periodos en el que surge ese proceso (I, II, III,…). El objetivo es ampliar la información dada en la entrada La Revolución Neolítica, dado el interés recibido por dicha entrada y el número de visitas. Así se tendrá una visión más concreta del periodo de neotilización en Próximo Oriente.

En cada periodo y zona se explicarán las características más relevantes existentes en él (asentamientos, cultura material, base económica, cronología) y se intentará que se comprendan las evoluciones respecto con el periodo anterior y las relaciones con otras zonas del Oriente Próximo. Asimismo, en los subapartados de las diferentes zonas dentro de cada periodo se explicarán los yacimientos a los que hace referencia el cuadro resumen. Al entrar más en detalles y dejar algunas generalidades, en ocasiones puede parecer tediosa la lectura, pero el objetivo es ampliar el conocimiento que supuso la introducción al neolítico.

El análisis de esta entrada se ha realizado a partir de la bibliografía de referencia. Debido a que estos estudios están en continuo proceso de revisión y hay distintas bibliografías sobre el tema, el lector de estos artículos deberá tener en cuenta todas estas premisas para analizar, evaluar y criticar la información aportada en la presente entrada. Al final de cada entrada pondré bibliografía de referencia para ampliar conocimientos.

Debido a la extensión de la información que se pretende dar en La Crisis de la Historia, se dividirá esta entrada en dos partes. En la primera parte se abordará la zona del Levante de Próximo Oriente. En la segunda parte se abordará el Éufrates Medio, la península de Anatolia, la zona de Mesopotamia y la zona de los Montes Zagros.

Cuadro resumen del proceso de neolitización

Proceso de neolitización en Próximo Oriente

Figura 1. Proceso de neolitización en Próximo Oriente. Fuente: UNED

Levante

1. Periodo I. Mallaha

Según el cuadro en este periodo se desarrolla la cultura Natufiense. El Natufiense se desarrolló en la franja sirio-palestina desde el año 12.500 al 9.000 a. C aproximadamente, durante el Mesolítico de Oriente Próximo. El nombre Natufiense tiene su origen debido al yacimiento de WadelNatuf, situado en las colinas de Judea. Este periodo es una transición manifiesta entre grupos con formas de vida paleolítica y las comunidades sedentarias, con estadios precursores de la agricultura.

El industria natufiense tiene básicamente un carácter paleolítico excepto en segmentos laminares, propio de la industria microlítica. Junto a ellos aparecen microburiles, escotaduras, denticulados y perforadores. En cuanto a los objetos de piedra, tenemos morteros troncocónicos de basalto, molederas y alisadores que remiten a un especializado trabajo agrícola. La industria ósea es rica y variada, apareciendo punzones, azagayas biapuntadas, pequeños arpones con una hilera de dientes, anzuelos un mangos de hoz.

La economía natufiense es esencialmente cazadora, predominando sobre todo la caza de gacelas, que se complementa con una dieta proveniente de la pesca, recolección de moluscos y la recolección de vegetales (fundamentalmente trigo y otros como uvas, arvejas o gramíneas).

Extensión aproximada de la cultura natufiense

Figura 2. Extensión aproximada de la cultura natufiense. Fuente: Wikimedia Commons

En cuanto a los asentamientos, los natufienses vivían en pequeñas aldeas y en algunos casos bajo abrigos rocosos y en cuevas. Las aldeas estaban formadas por cabañas circulares u ovales de hasta 10 metros de diámetro, construidas a partir de un zócalo de piedras sobre el cual se alzaba la pared de caña y barro con cobertura vegetal. Los asentamientos iban desde decenas a millares de metros cuadrados. Algunas cabañas tenían un silo o depósito para guardar los alimentos y ocasionalmente para enterrar personas.

El tipo habitual de enterramiento era individual o múltiple junto a las casas o debajo del suelo de la estructura de habitación. Se evidencia la existencia de un ritual funerario debido a la permanencia de ocre rojo que impregna el cuerpo del difunto. En muchos casos el cuerpo está en posición fetal y va acompañado de objetos y adornos, algunos de los cuales (como la obsidiana procedente de Anatolia) muestran un tráfico de mercancías a larga distancia.

En cuanto al arte natufiense, no existe antecedente ni sucesor inmediato, existiendo estatuillas y representaciones de animales en bulto redondo en la extremidad de algunos útiles, adornos consistente en colgantes de huesos y conchas dispuestos en hileras y dientes perforados.

El yacimiento de Mallaha, situado en la alta Galilea, en el Norte de Israel, es uno de los lugares natufiense más conocidos desde que fue descubierto en 1954. En la aldea natufiense se encuentran pequeñas casas semienterradas de forma circular u ovalada, la mayoría de ellas protegidas con piedras y en la que se ven cuñas de postes de madera, fosas, hogares y tumbas que nos permiten conocer el tipo de asentamiento natufiense.

Yacimiento de Mallaha

Figura 3. Yacimiento de Mallaha. Fuente: ArScAn – Ethnologie Préhistorique

En Mallaha predominan las cabañas de hasta 10 metros de diámetros con una sola estructura de habitación. Estas cabalas se encuentran semienterradas (a una poca profundidad), tienen una pendiente suave y disponen de postes para la sujeción del tejado. La pared está realizada mediante muro de retención de piedra en forma de arco, a partir del cual se realiza la pared con materiales de piedra seca o de arcilla y cañas. En cuanto al suelo es el resultado de una acumulación de sedimentos y dan la impresión de haber sido limpiados.

Finalmente se puede observar la existencia de hogares, consistente en acumulaciones de cenizas rodeados de piedras planas de forma circular, aunque en algún caso son cuadradas u ovaladas. En todo caso, Mallaha nos permite conocer el tipo de estructura de habitación, sugiriendo una vida sedentaria continuada durante el Natufiense.

2. Periodo II. Jericó y Tell Aswad

En este periodo se desarrolla el Neolítico Precerámico A (PPN A), que va desde el año 8.300 hasta el 6.800 a. C. Durante este periodo nos encontramos en el periodo Pre-Boreal, con un clima de altas temperaturas y pluviosidad. El PPN A de la franja sirio-palestina deriva de un tronco del Natufiense y del Khiamiense, donde perviven la industria lítica y las formas de vida natufienese. Se caracteriza principalmente porque en él se dan los primeros pasos de la agricultura en el Levante, mostrado por la presencia de piedras de moler y recipientes de piedra.

Los poblados son mayores que los existentes en el mesolítico, llegando incluso a 4 ha en Jericó. Las casas son generalmente circulares de entre 4 y 6 metros de diámetro sin apenas diversificación espacial (exceptuando Jericó). Durante el PPN A sigue la presencia de obsidiana de Anatolia que sigue demostrando la existencia de intercambios comerciales.

Vista aérea de Tell es-sultan

Figura 4. Vista aérea de Tell es-sultan, en Jericó. Fuente: Wikipedia Commons

El yacimiento de Jericó (Tell es-Sultán) está situado en el bajo valle del Jordán y en él se muestra el conocimiento de la agricultura, aunque no hay ningún yacimiento concreto en el que se demuestre el paso de la recolección a la agricultura. La aparición de la agricultura dio lugar a un desplazamiento geográfico de los asentamientos desde las colinas del alrededor (de las fases precedentes) a la llanura cultivable. En esta región, a partir del año 8.000 a. C se muestra una evolución a partir del Khiamiense que acabará en el Sultaniense (dentro del PPN A), caracterizado por la persistencia de puntas tipo El Khiam, tajadores, bifaces abundantes y hojas de hoz. En esa época Jericó destaca debido a que pasó de ser un pequeño lugar natufiense a un poblado de 4 hectáreas rodeado por una muralla de 3 metros de anchura,700 metros de perímetro y 4 o 5 metros de altura; junto con una torre de 10 metros de altura y unos 5 metros de diámetro.

El yacimiento de Tell Aswad es un sitio de referencia ya que se trata del único sitio perteneciente al PPN A de toda la zona intermedia que separa el Mureybetiense (al norte) y el Sultaniense (al sur), culturas muy documentadas de este periodo. Tell Aswad se encuentra en el oasis de Damasco y tiene chozas circulares de 2 a 3 metros de diámetro excavadas en el suelo. El poblado de Tell Aswad es un asentamiento de poblaciones venidas de fuera, provistas de semillas de plantas domésticas y silvestres, con cultura derivada del Khiamiense. Las plantas domésticas predominantes son los guisantes, lentejas, cebada (posiblemente cultivada), siendo inexistente el trigo silvestre. La industria lítica de este yacimiento se caracteriza por la existencia de puntas de flecha con muesca.

3. Periodo III. Jericó y Beidha

En este periodo se desarrolla en la zona de levante el Neolítico Precerámico B (PPN B), que va desde el 7.000 al 5.500 a. C. aproximadamente, y el cual continúa dentro de un periodo climático Pre-Boreal con altas temperaturas y pluviosidad. Durante este periodo tiene lugar una generalización de la agricultura y un comienzo de la domesticación de ovicápridos mediante explotaciones en la estepa del interior. El PPN B tuvo una amplia expansión debido al incremento de la población y a la necesidad de recursos.

Areas tribales del PPNB en la zona de Levante

Figura 5. Areas tribales del PPNB en la zona de Levante, basado en la cultura materia. Fuente: Beyond the Pre-Pottery Neolithic B interaction sphere. J World Prehist (2006). De: Eleni Asouti

En el PPN B de la zona de levante hay un notable crecimiento demográfico por el aumento de la cantidad y de la extensión de los poblados, que puede llegar hasta 11 ha en Abu Hureyra, así como la aparición de las primeras murallas (Jericó). El predominio es de casas rectangulares y de planta rectangular, hechas de adobe y con varias habitaciones. Los suelos y paredes suelen aparecer enlucidos con cal y yeso y en ocasiones decorados con pinturas

En este periodo existe un predominio de las industrias laminares, existiendo recipientes de piedra, caliza y yeso de gran finura. Hay también adornos y figurillas humanas y animales de arcilla y piedras exóticas procedentes del Sinaí, el Tauro o el Zagros, que junto con la abundante presencia de la obsidiana de Anatolia muestra un desarrollo del comercio.

Puntas de flechas del yacimiento de Yiftahel durante el PPN B

Figura 6. Puntas de flechas del yacimiento de Yiftahel durante el PPN B. Autor:Garfinkel Yosef. Fuente: Wikimedia Commons

Jericó mantiene una línea continuista desde el periodo anterior (PPN A), pero con la diferencia que durante el PPN B las casas eran rectangulares, cuando anteriormente en el PPN A eran circulares. Estas casas seguían teniendo una base de piedra y la pared estaba hecha de adobe. En su interior habían divisiones de la estructura de habitación, dando lugar a diferentes dependencias. Los enterramientos se hacían fuera y dentro de las viviendas, en muchos casos preservando el cráneo del difunto. El yacimiento muestra una gama amplia de plantas domesticadas y evidencias de la domesticación de ovicápridos.

El yacimiento de Beidha está situado en la zona sur de la actual Jordania, al Este del Sinaí y cerca de la ciudad nabatea de Petra. Beidha ya existía durante el Khiamiense y durante el periodo PPN B el poblado aumenta de tamaño respecto el periodo anterior, las viviendas son más amplias y cuidadas, ya que las paredes tienen un revoco interior de arena y cal pintado de color ocre, rojo o verde. Beidha tiene relativa importancia debido a la existencia de una muralla de 1,5 m de ancho y unos 3,5 m de alto, con el fin de proteger el poblado de las inundaciones en la época de lluvias ya que, al igual que Jericó, esta rodeada por aluviones y es paso obligado para el agua que proviene de zonas más altas.

Imagen de poblado neolítico de Bheida

Figura 7. Imagen de poblado neolítico de Bheida. Fuente: Nabatea.net

El hecho de haber encontrado materiales no autóctonos da una idea de que Beidha pudo ser un cierto centro de un incipiente comercio de la zona, al igual que también se constata en cierta manera con Jericó y se estima la posibilidad, aún no bien estudiada en profundidad, de que estos asentamientos del Levante tuvieran ciertos contactos, no se sabe bien como aún, con asentamientos también en un horizonte del Precerámico II de la actual Chipre. En estos centros de comercio aparecen por primera vez en el Levante figurillas de arcilla de la Diosa-Madre, venido desde el Éufrates Medio a través de las rutas comerciales existentes.

4. Periodo V. Biblos

En estos periodos nos encontramos en el Neolítico Cerámico A de la franja de Siria y Palestina, en el que destaca la presencia de la cerámica que habría venido supuestamente desde Anatolia a través del Éufrates Medio. En esta época nos encontramos en el Periodo Boreal, más seco que el anterior, con mayores temperaturas y escasez de lluvias, que junto con la sobreexplotación traerá un deterioro del medio.

En este periodo, los poblados están situados sobre pequeñas elevaciones con tierras de cultivo cerca y en relación con cursos de agua, cultivándose trigo, cebada y leguminosas. Los poblados del interior están marcadamente influidos por la cultura de Tell Hallaf mientras que los de la costa (como Biblos) se mantienen fieles a la cultura Neolítica de la zona.

Ruinas de Tell Hallaf

Figura 8. Ruinas del pequeño Palacio del Este, en el pueblo de Tell Halaf. 2009 Autor:Bertramz. Fuente: Wikimedia Commons

Las casas son rectilíneas de varias habitaciones y existe una generalización de que las necrópolis estén fuera de la vivienda. La población parece que se mantuvo estable, aunque en algunas zonas como el Sinaí y el Sur de Palestina se abandonaron, desplazándose hacia el Norte y el Oeste, probablemente debido a la escasez de lluvias, la sobreexplotación y un aumento de las temperaturas.

La industria lítica es característica por las piezas de sílex tubular de color chocolate, generalmente láminas, a veces pedunculadas y trabajadas con retoque plano. Existe un aumento de las herramientas de piedra pulimentada, ocasionado por la obtención de terrenos arables. Por otro lado, existe una domesticación plena de la oveja, la cabra, el buey y el cerdo.

Permanece el tráfico de la obsidiana y varias piedras de los montes Tauro y de los montes Zagros, decreciendo en cambio el tráfico de turquesa y malaquita. Como se ha dicho antes, la cerámica aparece y está caracterizada por no tener decoración o tener decoración cardial que pretendía imitar los modelos de la cestería.

Dibujo genérico de un cuenco de cerámica cardial

Figura 9. Dibujo genérico de un cuenco de cerámica cardial. Autor: José-Manuel Benito Álvarez. Fuente: Wikimedia Commons

Un yacimiento a destacar es el de Biblos, situado en la costa de la actual Líbano. En este poblado disponemos de casas rectilíneas con varias habitaciones dentro de ella. A excepción de los poblados de la zona, los muertos se seguían enterrando dentro del poblado.

5. Periodo VI. Biblos y Amuq

Este periodo supondrá un inicio en el Neolitico Cerámico B de Levante, el cual va aproximadamente desde el 5000 al 3.750 a. C, en la que aparecerá la llamada cultura de Halaf, caracterizada por sus bellas cerámicas pintadas, que, originada en la Alta Mesopotamia en el VI milenio, se extendió después hacia el Mediterráneo alrededor del año 5.000 a. C. Los yacimientos más importantes son Biblos, Munhatta y Jericó.

Son características de este periodo las casas rectilíneas con varias habitaciones, y seguramente siguieron usándose necrópolis fuera del poblado. La cerámica ofrece gran variedad de formas, con algunos recipientes de gran tamaño y pintura o engobe rojo. Siguieron los intercambios de productos pero a nivel local, sobretodo basaltos y calizas; escaseando la obsidiana o productos del Zagros, pareciendo haberse interrumpido el tradicional intercambio de obsidiana del neolítico.

La población aumentó considerablemente y hay indicios de una agricultura y ganadería muy productiva con un intenso aprovechamiento del territorio, aunque manteniendo el cultivo tradicional de secano. Al igual que en el resto del Próximo Oriente continúan existiendo pequeñas figurillas de arcilla representando divinidades femeninas de la fertilidad y fecundidad.

Figura de diosa hallada en Munhata

Figura 10. Figura de Diosa moldeada en arcilla localizada en Munhata (Valle del Jordán). Museo de Israel, Jerusalén (Israel). Fuente: Museo de Israel

Por otro lado, el yacimiento de Amuq (cerca de la actual Antioquía de Turquía) es un poblado con construcciones rectangulares y amplio uso de la piedra como material de construcción. La cerámica se halla representada básicamente por producciones con formas esencialmente simples. El utillaje lítico muestra una variación en las técnicas de talla, con un predominio de lascas y del retoque por presión, con un utillaje formado por elementos de hoz, denticulados y puntas de flecha. La materia prima utilizada se relaciona con el entorno: sílex en Ras Shamra, obsidiana en Mersin.

Conclusión

Tras la entrada de La Revolución Neolítica, se ha realizado una entrada comentado el proceso de neolitización en Próximo Oriente, incidiendo sobre todo en una explicación general de las culturas, de sus industrias, de los yacimientos más importantes, así como otra información de interés. Se ha adjuntado también una tabla al inicio de la entrada para que no fuera tan pesada la carga de información proporcionada. En esta primera parte se ha abordado la zona del Levante de Próximo Oriente. En la segunda parte se abordará el Éufrates Medio, la península de Anatolia, la zona de Mesopotamia y la zona de los Montes Zagros.

Bibliografía básica

Eiroa, J.J. Nociones de Prehistoria General. Ed. Ariel. 2006. Barcelona,

Varios Autores. Prehistoria I: Las primeras etapas de la humanidad. Ed. Centro de Estudios Ramón Areces.2010. Madrid

Aurenche, O.;Kozlowski, S. El origen del neolítico en el Próximo Oriente. Ed. Ariel. 2003.

Liverani, Mario. El antiguo Oriente: Historia, sociedad y economía. Editorial Crítica

Enlaces de interés para ampliar conocimientos

http://neareast-prehistory.com/html/earlier_neolithic.html

http://horarioscentros.uned.es/archivos_publicos/qdocente_planes/380561/12neoliticopoaeuropa.pdf

http://ddd.uab.cat/pub/tda/11349263n2p1.pdf

The following two tabs change content below.

Jose Palanca

La Crisis de la Historia es una revista digital de historia. Se intentará demostrar que no hay una crisis de la historia. Todo lo contrario, existen nuevas visiones de la historia que mejoran la comprensión del pasado de la humanidad y ayudan a entender el presente. Espero que te haya gustado, comenta el artículo, compártelo en las redes sociales y suscríbete para recibir noticias cuando hayan nuevas publicaciones. Muchas gracias