El Estado Moderno

El Estado Moderno es la nueva forma de poder político que nació al inicio de la Edad Moderna en Europa. Este Estado Moderno trajo una nueva forma política en la cual se consolidarían las monarquías en detrimento de otros poderes tradicionales de la Edad Media. Los reyes tendrán más poder político en detrimento de la nobleza, del Papado y del Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Esto daría paso al absolutismo. Pero también daría paso a la consolidación de unas naciones que serían la base de los estados europeos contemporáneos.

¿Qué es el Estado Moderno?

¿Qué se entiende por estado moderno? El Estado Moderno es la organización política principal que se dio en Europa durante la Edad Moderna.

¿Cuándo nace el Estado Moderno?

El Estado Moderno nace a mediados del siglo XV, coincidiendo con el inicio de la Edad Moderna. Tampoco es casualidad que naciera con el fin de la Guerra de los Cien Años y con el final del proceso de conquista de la Península Ibérica por los Reyes Católicos.

Posteriormente, el Estado Moderno se consolida durante los siglos XVI y XVII. En estos siglos el Estado Moderno se verá reflejado en las monarquías absolutistas imperantes en casi toda Europa.

¿Porqué surge el Estado Moderno?

¿Por qué surgieron los estados modernos? ¿Cómo surge el Estado Moderno? Son preguntas básicas para conocer el origen del Estado Moderno. Desde la Baja Edad Media hubo una tendencia hacia la unificación de estados y la constitución de monarquías más grandes. Estas unificaciones se realizaron principalmente mediante enlaces matrimoniales o mediante conquistas.

Podemos encontrar ejemplos de uno u otro estilo.

  • Por ejemplo, en la Edad Media se unificaron el Reino de Aragón y el Principado de Cataluña para constituir la Corona de Aragón.
  • Por otro lado, en Francia, el monarca francés pudo consolidar sus territorios a través del sometimiento de la nobleza, lo que provocó guerras como la de los Cien Años. También amplió su territorio conquistando el Reino de Borgoña entre finales de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna.

Características básicas del Estado Moderno

¿Qué caracteriza al Estado Moderno? Se caracteriza principalmente por la concentración del poder el manos del soberano, generalmente un rey o monarca. Este soberano gobierna en un territorio con afinidades geográficas, culturales o históricas.

Este sistema político es opuesto al régimen señorial predominante en la Edad Media en Europa. Durante este período de la historia existió en Europa una gran fragmentación política y la nobleza señorial tenía mucho poder. El monarca no era absoluto y tenía que pactar con la nobleza de sus territorios, lo que llegó a provocar conflictos. Sin embargo, con la creación de los Estados Modernos, los monarcas empezaron a agrupar poder bajo su persona, lo que acabaría desembocando en monarquías autoritarias y monarquías absolutas.

El Estado Moderno tenía un carácter centralista que favorecía al soberano en detrimento de los poderes feudales y de la Iglesia. En Europa Central los estados minarán el poder del Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Es lo que se conoce como la crisis de los poderes universales de la Edad Media.

poderes universales en la Edad Moderna

Figura 1. El emperador Carlos V y el Papa Pablo III. Poderes universales al inicio de la Edad Moderna. Autor: Sebastiano Ricci. Fuente: Wikimedia Commons

Otras características básicas del Estado Moderno son las siguientes:

  • Centralización de la política del Estado mediante la creación de órganos políticos comunes a todo el territorio. Un ejemplo lo podemos ver en el sistema de gobierno de Carlos V.
  • Promulgación de leyes generales comunes para todo el territorio bajo dominio del soberano. Esto difiere de la Edad Media, donde existen multitud de leyes y fueros, incluso dentro de unos mismos estados.
  • Fomento de ideales colectivos para todo el estado.
  • Creación de infraestructuras militares, administrativas, financieras y diplomáticas. Todo esto acabaría desarrollando un aparato burocrático dentro del Estado, origen de las actuales administraciones públicas. La necesidad de esta burocracia también requerirá la formación de una mayor parte de la población en universidades, desarrollándose estas.

Ideología del Estado Moderno

La formación de los Estados Modernos de Europa también trajo asociada la conformación de un Derecho acorde a las nuevas ideas. El Renacimiento no solo vino con arte y cultura, sino que también rememoró parte del Derecho Romano.

Los soberanos se aprovecharon de eso y justificaron su poder en base en el derecho romano justiniano, de carácter centralista e imperial. De ahí la tendencia centralista y uniformadora predominante en los Estados Modernos europeos de la Edad Moderna.

código Justiniano

Figura 2. Código Civil Romano. Fuente: Wikimedia Commons

No obstante, no se llegó a conseguir del todo. En primer lugar porque algunos territorios que formaban parte de un Estado más amplio seguían manteniendo órganos políticos herederos de la Edad Media. Un ejemplo son las Cortes de los Reinos de la Corona de Aragón.

Por otro lado, el concepto de nación no era similar al que tenemos ahora. El sentimiento nacionalista como lo conocemos hoy en día nació en el siglo XIX con la llegada del Romanticismo. En los Estados Modernos la nación era el origen geográfico, local o regional, de un individuo. Podía ser más amplio según el sentimiento propio del individuo. Pero la nación no era el equivalente al estado político. Es decir: el término nación era más un sentimiento personal que una entidad política.

Ideólogos del Estado Moderno: Maquiavelo y Bodin

En la Edad Moderna hubieron humanistas y filósofos que influyeron en la consolidación de los Estados Modernos. Entre estos destacaré a Maquiavelo y a Jean Bodin.

Maquiavelo

Nicolás Maquiavelo destacó por su libro El Príncipe, publicado el 1513. En este libro el italiano intentó transformar la política en una ciencia empírica. Su libro el Príncipe se podría calificar como un manual a seguir por los soberanos de la época. Aunque Maquiavelo se centró en los gobiernos de Italia, se podía extrapolar su discurso al resto de estados europeos.

El príncipe soberano debía gobernar con táctica y oportunismo. El príncipe no tenía que someterse a otras entidades como la Iglesia. No debía tener temor a mentir a sus súbditos en aras del interés supremo del Estado. En definitiva “el fin justifica los medios”.

Jean Bodin

Otro intelectual del siglo XVI fue el francés Jean Bodin. Destacó por sus aportaciones a la teoría del Estado. Desarrolló el concepto de soberanía, tan importante para estas monarquías autoritarias del Estado Moderno.

Bodin argumentó que era necesario un poder fuerte para que existiera prosperidad. Este poder fuerte tendría que velar por los intereses de toda la sociedad. El soberano tendría el poder como consecuencia de un pacto que le da permiso para gobernar. Pero el gobierno no sería pactado, sino que sería autoritario. En definitiva, hay un pacto para elegir al gobernante, pero no para elegir el tipo de gobierno que ejerce el gobernante.

Los seis libros de la República de Jean Bodin

Figura 3. Portada del libro “De republica libri sex” de Jean Bodin. Fuente: Wikimedia Commons

En resumen, para Bodin el ideal de gobierno es la monarquía absoluta. El rey debe tener todo el poder en sus manos y todos deben obedecerle. El Rey es el mismo Estado. Una ideología que tendrá su mayor expresión en las monarquías absolutas de los Estados Modernos del siglo XVII.

Características de las monarquías del Estado Moderno

Anteriormente hemos hablado de las características básicas del Estado Moderno. Ahora hablaré de las características de las monarquías que gobernarán el Estado Moderno. Estos instrumentos y características son básicas para entender el estado europeo de la Edad moderna y el control que llegaron a ejercer los soberanos en el poder político.

Estas características son las siguientes:

  • Formación de un ejército permanente.
  • Creación de una política hacendística.
  • Aumento de la burocracia y de la administración pública.
  • Crecimiento de la diplomacia internacional.
  • Cambios en la legislación y en la justicia.

La formación de un ejército permanente.

La guerra fue el medio político principal de los soberanos de los Estados Modernos. Desde la Baja Edad Media, y con influencia de la Guerra de los Cien Años, el monarca necesitó consolidar su poder mediante el empleo de la fuerza. Esto llevó a la creación de un ejército de forma permanente.

Esta necesidad militar llevó a la contratación de mercenarios. Eran profesionales de la guerra que tenían una necesidad económica. Esto llevó a que los estados más grandes y ricos pudiesen pagar más y mejor. También podían comprar mejores y novedosas armas. Se desarrolló la artillería, la ingeniería militar y las unidades militares especializadas como los tercios españoles. Esto es ejemplo de la llamada “revolución militar” de la Edad Moderna.

tercios españoles en Flandes

Figura 4. Tercios españoles en Flandes. Autor: Manuel García y Rodríguez. Fuente: Wikimedia Commons

Además, las empresas bélicas ayudaba a crear un ideal común. Podía llegar a unificar el país en proyectos comunes y a conquistar nuevos territorios.

La política hacendística

La necesidad de dinero para pagar al nuevo ejército permanente llevó a tener que disponer de ingresos económicos regulares. Como consecuencia se intensificó la hacienda pública y la recaudación de impuestos.

En muchos casos la necesidad de aumentar impuestos directos llevó a tensiones internas. El Rey tenía que buscar financiación externa o a convocar a Cortes o Estados Generales para pedir dinero a la nobleza, la Iglesia y la burguesía. Para intentar evitar estos conflictos y para no tener que depender de terceros, a lo largo de los siglos XVI y XVII irían creciendo los impuestos indirectos.

La burocracia y la administración pública

El incremento de la recaudación de los impuestos, la creciente centralización del poder y el aumento de la corte alrededor del rey llevó a la necesidad de disponer de una mayor y mejor burocracia. Los burócratas serían los encargados de realizar las gestiones administrativas de los Estados Modernos. La burocracia permitió realizar avances en la centralización del poder y de mejorar la acción de gobierno del rey.

Al necesitar mejores burócratas algunos soberanos crearán universidades con la que formar mejor a gente cualificada. Una gran parte de estos burócratas vinieron de la burguesía de las ciudades. Los burócratas intentarían aprovechar su posición para escalar puestos socialmente y para intentar llegar al estamento de la nobleza gracias a sus méritos.

La diplomacia

Durante el Renacimiento crecieron las relaciones diplomáticas entre los distintos estados. EL origen de esta diplomacia fue la paz de Lodi de 1454 en Italia, la cual estableció un relativo equilibrio político en Italia y permitió que los príncipes italianos enviaran agentes al resto de cortes para cuidar las relaciones internacionales.

República de Venecia en la Edad Moderna

Figura 5. Procesión en la república de Venecia a inicios de la Edad Moderna. Autor: Gentile Bellini. Fuente: Wikimedia Commons

De esta forma, mediante la diplomacia se podía tanto recabar información del “enemigo” como firmar pactos o acuerdos puntuales. Esta diplomacia se extendió posteriormente por el resto de monarquías europeas. Finalmente se llegaría a tener embajadas permanentes. Venecia sería pionera en tener embajadores permanentes a otros estados. Con ello se mejoraban las relaciones internacionales.

La legislación y la justicia.

Los monarcas necesitaban consolidar su autoridad frente a la nobleza, a la Iglesia y al Emperador. Por este motivo se ayudaron de la legislación romana recuperada por los humanistas para crear jurisprudencia propia en cada Estado Moderno.

En este derecho se fomentaba la supremacía de la autoridad del monarca frente a los otros poderos. La legislación fue clave para consolidar el autoritarismo y para dar paso al absolutismo. Así, en cada estado, se fueron unificando de forma lenta y progresiva las distintas leyes en base al derecho romano y al Código Justiniano.

Consecuencias de la implantación del Estado Moderno: los estados modernos de los siglos XVI y XVII

¿Qué consecuencias tuvo la llegada de los Estados Modernos? Entre las consecuencias más destacadas encontramos las siguientes:

  • Crisis de los poderes universales de la Edad Media. Se produce una minoración del poder del Papa y del Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en favor de los soberanos de los estados. Se van afianzando las instituciones estatales, menos universales que la idea de Cristiandad y de monarquía universal que representaban la Iglesia Romana y el Imperio. A inicios de la Edad Moderna hubo un intento de recuperar la idea universal a manos de Carlos V. Pero su idea fracasó. Y con ella llegó el triunfo de los estados.
  • El triunfo de las monarquías de los grandes estados europeos. Diversos territorios europeos se agruparon en estados mayores. Ello permitió la llegada de grandes estados comandados por reyes con monarquía hereditaria. Son los casos de España, Francia, Inglaterra, Portugal, Dinamarca o Suecia. Sin embargo, también se podían encontrar casos de monarquías electivas, como los casos de Bohemia, Hungría y Polonia. Un ejemplo de gran monarquía fue la de Felipe II en España, que se olvidó de ideales mayores e intentó consolidar la Monarquía hispánica.
  • La consolidación de estados menores. No todos los Estados Modernos fueron grandes monarquías en grandes territorios. Existieron multitud de estados menores que mantuvieron su independencia y su soberanía. Aunque eran, en su mayoría, monarquías autoritarias, podían existir repúblicas como la Confederación Suiza. Un ejemplo de estos estados son los estados alemanes o los estados italianos. Aunque a pesar de mantener su independencia, solían estar a merced del juego político de las grandes potencias de los siglos XVI y XVII.
El Estado Moderno

Figura 6. Los Estados Modernos de Europa en la Edad Moderna. Fuente: geoblografia.com

Conclusión: del Estado Moderno a los Estados Contemporáneos

En este artículo has podido descubrir qué es el Estado Moderno, cuándo nación y sus características principales. El Estado Moderno fue un elemento político fundamental en la historia moderna de Europa entre los siglos XVI y XVII.

Tras la paz de Westfalia de 1648 los Estados reforzarán su autonomía y su identidad política. A partir de entonces la diplomacia internacional reconocerá a los Estados como organizaciones políticas existentes en un territorio delimitado por fronteras y con leyes propias. Los poderes universales serán finalmente relegados a tercer plano.

A partir del siglo XVIII el Estado Moderno mantendrá esta base política, pero irá variando lentamente a causa de la industrialización, del capitalismo y de los cambios políticos.

Del Despotismo Ilustrado del siglo XVIII se dará paso a una crisis del Antiguo Régimen con la irrupción de la Revolución Francesa en 1789. Y, aunque las características existentes en la Edad Moderna desaparecerán, los Estados Modernos serán la base de los Estados Contemporáneos.  Por ejemplo, muchos de los Estados Modernos surgidos a inicios de la Edad Moderna son estados europeos actuales.

Bibliografía

Benassar, B y otros. 2005. Historia moderna. Madrid. Akal.

Floristán, A. (coord). 2015. Historia Moderna Universal. Barcelona. Ariel.

Ribot García, L. 2018. La Edad Moderna (siglos XV-XVII). Madrid. Marcial Pons.

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Jose Palanca

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